martes, 17 de abril de 2018

Tarta tendencia de 2018 (base de bizcocho)

Hace tiempo que quería publicar esta receta, pero por una razón u otra no lo he hecho hasta ahora. Estoy segura de que muchos de vosotros, por no decir todos, conocéis la tarta tendencia de este año. Si, esa que es en forma de letras o de número. Que yo sepa no tiene un nombre específico, pero lo que si se es quién fue su creadora. La idea original viene de una repostera israelí llamada Adi Klinghofer, que a través de su cuenta de Instagram (@adikosh123) enseñó al mundo sus creaciones originales y maravillosas, pero además decoradas de manera llamativa.

Para nuestro tercer aniversario me decidí a probar la tarta, pero me decanté por una versión diferente. Originalmente la base de esta tarta es de galleta, pero por gusto propio prefería hacerla de bizcocho. Definitivamente es una delicia, pero tendré que probar otras versiones. Hay quienes las hacen de galleta de vainilla, de galleta de almendra, hojaldre, masa quebrada... Las posibilidades son innumerables, y más si tenemos en cuenta el amplio abanico de rellenos que podemos utilizar, como crema de queso, nata, ganaché de chocolate, mousses... Y no nos olvidemos de la decoración, que es la reina del pastel. Podemos utilizar chocolatinas, chucherías, merengues, galletitas, macarons, flores, creaciones de fondant... Lo que más nos guste.

Hoy os voy a presentar mi versión, de bizcocho y una especie de nata con un poco de crema de queso para darle un toque más especial. 

Para el bizcocho pensé en hacer el mismo que utilizo para los brazos de gitano y troncos de navidad, ya que es fino y súper esponjoso. Para hacerlo necesitaremos lo siguiente:

INGREDIENTES:

4 huevos
120 gr. de harina
120 gr. de azúcar

PREPARACIÓN:

Comenzamos separando las yemas de las claras. En un bol montamos las claras a punto de nieve y hacia la mitad del proceso añadimos, sin dejar de batir, la mitad del azúcar.

En otro bol batimos el resto del azúcar con las yemas hasta que blanqueen un poco, esto quiere decir que será una mezcla de color naranja pálido y con un poco de aire.

Una vez que tenemos estos dos pasos hechos, agregamos un poco de las clara en la mezcla de yemas y azúcar y revolvemos. Así conseguiremos que las yemas tengan una textura más parecida a la de las claras y sea más fácil integrarlas. Ahora pasamos esta mezcla a las claras e integramos con movimientos envolvente para no perder el aire. Cuando lo tengamos añadimos la harina tamizada también con movimientos envolventes.
Pasamos a una bandeja de horno forrada con papel y alisamos la superficie. Horneamos con el horno precalentado a 180ºC entre 8 y 10 minutos. Como siempre digo, tenemos que estar pendientes para sacarlo en su momento y no se nos pase de cocción.
Cuando lo saquemos del horno esperamos un par de minutos para no quemarnos y procedemos a despegar el bizcocho. Para ello pondremos un papel de horno sobre el bizcocho y le daremos la vuelta. Con cuidado comenzaremos a despegar el papel que utilizamos en el horneado. Ahora dejamos enfriar por completo para poder montar la tarta.
Llega el momento de hacer el relleno. Será una mezcla de nata y crema de queso. Para que sea un poco más firme utilizaremos gelatina neutra, que no cambiará el sabor, pero hará que se mantenga la crema perfecta más tiempo. Para ello necesitaremos:

INGREDIENTES:

125 gr. de queso crema
80 gr. de azúcar glas
300 ml de nata (35% M.G.)
4 gr. de gelatina neutra en polvo
20 ml. de agua fría

PREPARACIÓN:

Comenzamos hidratando la gelatina, para ello vertemos el agua sobre los polvos y revolvemos con una cucharita. Dejamos reposar unos 10 minutos hasta que solidifique. Cuando haya pasado este tiempo metemos 15 segundo en el microondas a baja potencia para que se vuelva a derretir.
En un bol batimos el queso y la nata, ambos tienen que estar de la nevera, hasta que este casi montada. En este punto añadimos el azúcar glas tamizado y volvemos a batir un poco más, pero sin llegar a montar del todo.

Ahora vamos a integrar la gelatina. Como aun estará un poco caliente, cogeremos una cucharada de crema y la batiremos con la gelatina. Después añadiremos esto al resto de la crema. Así lo que hacemos es bajar la temperatura de la gelatina para que no nos corte la crema. Finalmente batimos unos minutos más hasta que la nata con el queso se monten.

Y por fin llegó el momento de montar la tarta. Para hacer la forma no necesitaremos unos moldes concretos. En mi caso lo que hago es imprimir la letra o numero que quiero utilizar del tamaño de un folio. Eso sí, tenemos que buscar uno que sea gordito para que la tarta tenga una buena base, como veis en la siguiente foto. A mi justo me quedo 1cm. más pequeña la base, pero lo arregle quitando medio centímetro de un lado de la "E".
Una vez la base cortada con cuidado, rellenaremos una manga con la crema y comenzaremos a hacer montoncito por toda la superficie. Intentad que sean de un tamaño parecido para que cuando pongamos la siguiente capa de bizcocho quede plana. Si no, aplastando un poco podemos rebajar el tamaño del relleno, y no os preocupéis si no queda perfecto estéticamente, ya que lo taparemos con el siguiente bizcocho.
Colocamos la segunda plancha de bizcocho y hacemos lo mismo que antes, hacer montoncitos de crema con la manga pastelera. En este caso tenemos que intentar que no nos quede muy "feo", pero de todos modos si pasa, siempre se podrá disimular con la decoración, que es el siguiente y último paso.

En mi caso voy a utilizar los merenguitos que os enseñé a hacer en el anterior post (pincha aquí para ver la receta), unas chucherías y unas bolitas y huevitos de chocolate. Pero ya sabéis que podéis utilizar lo que queráis.

Et voilá! Ya tenemos hecha nuestra tarta tendencia de este 2018. Parece complicada y después de este tostón que os he soltado parece que lleva una eternidad hacerla, pero en realidad no. Hacer el bizcocho es súper rápido y además se enfría también muy rápido, la crema se hace en un santiamén y finalmente el montaje tampoco es que sea muy largo.
No tenemos excusa para no probar esta tarta tan sencilla y, lo mejor de todo, preciosa. Es muy aparente y os aseguro que esta súper buena. En mi caso no lo añado almíbar al bizcocho porque me parece que la crema ya le da jugosidad (y lleva bastante crema), pero si queréis podéis emborrachar un poco los bizcochos.

Otra cosa que quería comentaros es que estas cantidades sirven para hacer un solo número o letra, como en mi caso que hice una "E". Si queréis hacer más es simplemente duplicar o triplicar las cantidades. En mi caso hice una plancha de bizcocho de donde saqué las dos letras para las capas, y con los recortes podéis montar pequeños pastelitos o simplemente usarlos para desayunar mojándolos en el café. No desaprovechemos nada :)

Tras esta parrafada que espero que no os haya asustado me despido. Si os animáis a probar la tarta me encantaría que nos lo enseñéis etiquetándonos ya sea en Facebook como en Instagram. Ahora sí, nos vemos la semana que viene, que ya toca otra cosa que no sea un postre, ¿no creéis?
¡Feliz martes!

Muack!