martes, 24 de abril de 2018

Pollo al limón

¡Buenas! Aquí estamos de nuevo, y después de un montón de recetas dulces, ya echaba de menos traeros un plato de los de todos los días. Hoy vengo con una manera riquísima de hacer pollo. Parece que en casa no hacemos más que comer pollo, y no es así, pero la verdad es que nos gusta mucho, se puede hacer de infinidad de maneras diferentes y además no es que sea la carne más cara del mercado... Así que hay que aprovechar ;)

Hoy vamos a preparar pollo asado pero con un punto especial, vamos a hacerlo al limón. Por qué no me sorprende que sea al limón... cuando a nosotras nos encanta este ingrediente jajaja. Vamos a por ello. Esta receta será para 4 personas, pero ya sabéis que añadiendo o quitando proporcionalmente podemos varias los comensales.

INGREDIENTES:

4 zancas de pollo
1 limón
2 cucharaditas de orégano
2 o 3 dientes de ajo troceados
1 cucharada de aceite de oliva
1 pizca de sal

PREPARACIÓN:

En un bol rallamos la cascara de un limón y después lo exprimimos. Añadimos el resto de ingredientes y removemos para que se integre todo bien. 
Hacemos unos pequeños cortes en la piel del pollo para que penetre bien el sabor  y lo ponemos en una fuente apta para horno. Lo rociamos con el marinado que acabamos de hacer. Con las manos bien limpias masajeamos el pollo haciendo que se impregne bien.
Tapamos con papel transparente y dejamos reposar un mínimo de 30 minutos. Así el pollo absorverá todos los sabores y estará mucho más sabroso.
Ahora es el momento de llevarlo al horno. Colocamos las zancas con la piel hacia abajo y tapamos la fuente con papel de plata. Horneamos durante 20 minutos a 220ºC.
Transcurrido el tiempo le damos la vuelta a las zancas y rociamos con la salsa. Bajamos la temperatura a 200ºC y lo volvemos a meter al horno durante 30 minutos, pero esta vez sin tapar.

Durante estos 30 minutos vamos a ir rociando con la salsa, para que no quede seco, cada 10 minutos más o menos. Así también iremos viendo el punto de cocción. Lo tendremos vigilado para que no se nos pase.
Finalmente, cuando esté listo no nos quedará nada más que disfrutar. Podemos acompañarlo con patatas, ensalada, arroz... o que más nos guste o nos apetezca en ese momento. Ya sabéis que en mi caso nunca faltan las patatas, es algo que no podemos remediar.
Y bueno, que deciros de la salsa que queda... está buenísima. A mi me gusta desmenuzar todo el pollo y echarle un poco por encima. Queda super jugoso y sabroso. Y después toca mojar un poquito de pan, otra cosa que no puedo remediar jajaja.
Espero que disfrutéis de esta receta tan sencilla. Nos vemos la próxima semana.

Muack!
Sofía G. Llaca