martes, 13 de marzo de 2018

Tarta de queso al estilo NY. New York Cheesecake

¡Buenos días! Hoy estoy muy contenta poorque vengo con una receta que me gusta mucho. Nunca fui muy fan de las tartas de queso, no se por qué. Pero he encontrado la que yo creo se ha convertido en mi favorita. Es super suave y cremosa, pero lo que más me gusta es que sin nada de mermeladas ni añadidos está deliciosa. Quizá es porque tiene un ligero toque a limón y eso me encanta.

La receta de esta tarta de queso al estilo New York la encontré en el libro Nueva York: las recetas de culto. Sin duda tiene un montón de recetas interesantes, pero por ahora esta es mi preferida. Eso sí, con algunas variaciones en cantidades y he quitado la vainilla, porque es un sabor que no me gusta mucho, pero que vosotros podéis añadirle.

Vamos con la receta. Ya veréis que es muy sencilla, pero el truco está en el horeado.

INGREDIENTES:

Base:
12 galletas tipo Digestive (180 gr.)
90 gr. de mantequilla derretida
20 gr. de azúcar

Relleno: 
600 gr. de queso de untar (tipo Philadelphia que no sea light)
175 gr. de azúcar
1 pizca de sal
45 gr. de harina
1 limón (zumo y ralladura)
500 ml. de nata (30 % materia grasa)
6 huevos

PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos será precalentar el horno a 175ºC.

Comenzamos la tarta haciendo la base. Trituramos las galletas y las juntamos con la mantequilla y el azúcar hasta hacer una pasta. Enmantequillamos un molde desmontable (yo usé un molde redondo de 26 cm.) y forramos el fondo con la mezcla. Tenemos que asegurarnos de que quede bien prensado y homogéneo. Horneamos durante 8 minutos. Cuando saquemos la base del horno, subiremos la temperatura a 225ºC.
Mientras se hornea la base, haremos el relleno. En un bol amplio (podemos usar una máquina amasadora, como hice yo) vamos batiendo enérgicamente los ingredientes del relleno respetando el orden de la lista de ingredientes. Primero batimos el queso con el azúcar. Después vamos añadiendo la sal, la harina, el limón, la nata y los huevos de poco a poco. Para añadir el siguiente ingredientes tendremos que esperar a que el anterior se haya incorporado bien.
Para cuando terminemos el relleno posiblemente ya hayamos sacado la base del horno y la temperatura haya subido a 225ºC. En este momento vertemos el relleno en el molde y damos unos golpecitos para que suelte un poco las burbujas que se puedan haber creado.
Metemos la tarta al horno durante 10 minutos a 225ºC. Sin abrir el horno, bajamos la temperatura a 90ºC y dejamos unos 50-60 minutos más. Apagamos el horno y dejamos que la tarta atempere en el interior, ya que si la sacamos, el contraste de temperatura hará que se raje.

Antes de poder degustarla, la tarta deberá atemperar por completo. Es mejor hacerla de un día para otro y guardarla en la nevera una vez que esté a temperatura ambiente. Pero bueno estos días que no hace mucho calor aun yo la tengo fuera de la nevera.
Y ya está. Ya veis que solo es "echar" los ingredientes a un bol y batir bien. Después lo que tenemos que hacer es jugar con el horno y dejar que enfríe dentro para que no se nos raje. Y os prometo que merece la pena.

Eso si, queda una tarta bastante grande, yo creo que podrían sacarse hasta 12 porciones no muy grandes. Yo lo que hice fue repartirla entre mis familiares, y estaban encantados. Si no, siempre podéis hacer la mitad en un molde más pequeño.
Espero que os guste esta receta y os animéis a probarla. Si es así, no dudéis en contárnoslo porque nos hace muchísima ilusión.
¡Hasta la semana que viene!
Muack!