martes, 2 de enero de 2018

Mejillones tigre

¡¡¡Feliz año a todos!!! 

Espero que ya estéis todos recuperados de la fiesta de Nochevieja y estéis listos para seguir con las recetas :)

Para empezar el año os traigo una receta que hice para la cena de Nochebuena. Quería hacer algo diferente, incluir en el picoteo una nueva receta. Y se me ocurrió hacer unos mejillones tigre, que siempre había comido fuera de casa y nunca había intentado hacerlo yo, así que me lancé de cabeza.

Los mejillones tigre son como croquetas de mejillón, pero con la peculiaridad de estar servidos en una de sus cáscaras.

Tengo que reconocer que soy lo peor preparando bechamel, así que si, literalmente me lancé de cabeza con esta receta justo el día de Nochebuena. Pero tuve la suerte de que conseguí prepararla bien y quedaron fabulosos. Una receta un poco trabajosa pero que si lo preferís, podéis hacerlos con antelación y congelarlos.

INGREDIENTES:

800 gr. me mejillones (cocidos)
1 huevo duro
1/4 de cebolla
Harina
Leche entera
Aceite
Sal
Pan rallado
2 huevos para rebozar

PREPARACIÓN:

1. Cocemos los mejillones con un chorrito de agua o vino blanco hasta que se abran, o por el contrario, podemos comprarlos ya preparados. Esto es lo que hice yo para ganar un paso, que no es muy difícil, pero si que es más cómodo así. Los que utilicé yo son los siguientes, que tienes que meter 4 minutos al microondas y listo.
2. Separamos el mejillón de las cáscaras, intentando no romperlas.
3. Limpiamos las cáscaras muy bien ya que después las utilizaremos para servir. Tenemos que reservarlas en la nevera porque si las dejamos fuera se crean bacterias, que obviamente queremos evitar. De esta manera el frío las mata. Y si encontrásemos unas cascaras estupendas y quisiésemos utilizarlas la próxima vez, lo que tendríamos que hacer es guardarlas bien limpias en el congelador.
4. Troceamos los mejillones y reservamos.
5. Ahora toca ponerse con la bechamel. El invierno pasado os enseñábamos a hacer unos medallones de bechamel y esta vez utilicé esa receta que me enseñó mi tía abuela (os dejo aquí la receta). El único cambio es que en vez de utilizar mantequilla utilicé aceite suave para sofreír un poco de cebolla y darle más saborcillo. Por lo que empezamos a hacer la bechamel sofriendo la cebolla cortada en trocitos muy pequeños.
6. Cuando ya tenemos la cebolla, añadimos la harina. Como veis, no pongo cantidades porque lo hice a ojo, pero más o menos eché dos cucharadas bien cargadas (si, es una receta de abuela sin medidas jaja). Tenemos que tostar durante unos minutos la harina para que después no nos quede ese sabor de harina cruda tan molesto.
7. Tras esos 5-8 minutos tostando, vamos añadiendo poco a poco la leche. Removemos muy bien y enérgicamente con unas varillas. Al principio será trabajoso, pero a medida que se va integrando la harina y vamos añadiendo leche se volverá más fácil y obtendremos una crema suave. En total debí de utilizar 3/4 de litro de leche y estuve removiendo y removiendo mucho tiempo, pero no queremos encontrar grumos, ¿verdad?
8. Entre revolver y revolver no nos tenemos que olvidar de la sal e ir corrigiendo a medida que lo vamos probando
9. Ahora toca que cueza bien durante unos 30-40 minutos removiendo cada poco. De esta manera nos espesará un poco la bechamel y se quitará del todo el sabor  a crudo que nos pueda quedar.
10. Cuando lleve cociendo unos 15-20 minutos al chop-chop-chop añadimos los mejillones y el huevo duro, todo muy bien troceado.
10. Apartamos del fuego y comenzamos a rellenar las cáscaras de los mejillones. A mi me salieron 24 unidades.
11. Dejamos reposar en la nevera hasta que la masa se enfríe y enfurezca, así será más fácil de rebozar.
12. Ahora toca mancharse las manos. Rebozamos los mejillones, solo por la parte de bechamel. Primero pasamos por pan, después por huevo y por último otra vez por pan.
13. Freimos los mejillones en aceite bien caliente. No tenemos que dejarlo mucho, solo lo justo para que se doren y se calienten, ya que ya lo tenemos todo cocinado.
14. Servimos y degustamos. Y tened cuidado con la cáscara.
Y menudo tostón que os he dejado de receta eh. Pero merece, sin ninguna duda, la pena. 

Seguimos en fiestas, así que espero que os animéis a preparar esta receta o si no reservarla para otra ocasión. Sea lo que sea, sabéis que aquí podéis encontrar el paso a paso que espero que sea muy fácil de seguir. Y os digo una vez más, yo la gafe de la bechamel, después de varios intentos fallidos en los últimos años, conseguí que me quedase un relleno riquísimo.

Espero que estéis pasando una fiestas divertidas y felices.

Nos vemos en la próxima receta ;)
Muack!
Sofía G. Llaca