martes, 19 de diciembre de 2017

Muñecos de jengibre

¡Ya casi casi están ahí esos días tan señalado! No se vosotros, pero yo ya tengo la cabeza a mil por hora pensando en todas las recetas que quiero y tengo que hacer. Unos básicos que nunca faltan en mi mesa navideña son el turrón de chocolate, que además es super hiper fácil de preparar, las figuritas de mazapán y los polvorones. Os dejo las recetas enlazadas por si os apetece echarles un ojo.
Este año por fin me he decidido a preparar algo que llevaba muchísimo tiempo con ganas de hacer, los famosos muñecos de jengibre o gingerbread man. Con este fin de semana de lluvia y viento no había mejor plan que encender el horno y pasarse una tarde haciendo galletas. Además de que son muy divertidas, ya que después te entretienes decorándolas, como si fuese una manualidad. Si tenéis niños por casa, hijos, primos... se lo pasarían en grande, os lo aseguro.
Aquí tenéis la receta con un paso a paso fotográfico para que os sea de ayuda. Ya veréis que es una receta muy sencilla.


INGREDIENTES:
400 gr. de harina
200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
100 gr. de azúcar moreno
1 huevo
80 gr. de miel
1 cucharadita de jengibre
2 cucharaditas de canela
Lápices pasteleros de colores (yo utilicé estos)

PREPARACIÓN:

1. Tamizamos los ingredientes secos, es decir la harina y las especias, y reservamos. 

2. En un bol blanqueamos la mantequilla y el azúcar. Esto quiere decir que lo batimos hasta que obtengamos una crema suave.
3. Añadimos el huevo. No os preocupéis si la crema parece que se nos corta, porque no es así, después veréis que quedara una masa homogénea. 
4. Integramos la miel.

5. Ahora que ya tenemos todos los ingredientes húmedos (si, en esta categoría incluimos el azúcar) pasamos a ir añadiendo poco a poco los secos que habíamos reservado anteriormente. Vamos echando la harina en veces, esperando a que este bien integrada para seguir. Es muy importante no amasar demasiado la masa porque si no las galletas nos pueden quedar un poco duras.
6. Partimos la masa en dos, para que a la hora de estirarla nos sea más cómodo, y lo envolvemos en papel film. Dejamos reposar en la nevera por lo menos 15 minutos. Si lo hacemos de un dia para otro, deberemos sacarlo un poco antes para que no este muy dura la masa y podamos trabajarla bien.
7. ¡Llega el momento de estirar! Con un rodillo estiramos la masa sobre una superficie enharinada para que no se nos pegue. Aquí es donde yo metí la pata he hice una galletas demasiados final que luego se me quemaron en el horno (menos mal que fueron solo una pacas y aprendi para la siguiente bandeja, que importante es el "prueba y error" para mejorar). Aprended de mis errores y estirar la masa hasta que tenga un grosos de medio centímetro o un poquitín más.
8. Volvemos a meter la masa en la nevera para que vuelva a endurecer un poco, porque después de trabajar con ella se reblandece y para cortar los muñecos se hace un poco más difícil. Unos 10-15 minutos en la nevera y esta perfecto para seguir.

9. Con un cortador en forma de muñeco cortamos la masa. Vamos a intentar apurar el espacio al máximo para que nos salgan más muñecos de una vez. Después amasamos la masa y volvemos al paso 6 para seguir haciendo muñecos. Si queréis poder utilizar más formas de cortadores, eso ya es dejar volar la imaginación.
10. Metemos nuestros muñequitos en el horno precalentado a 180 ºC por unos 10-12 minutos. Tenemos que esta pendientes porque cada horno es un mundo y también depende del grosor de las galletas.  
11. Sacamos las galletas y dejamos reposar un par de minutos en la bandeja para que no se nos rompan al traspasarlas a una rejilla para que enfríen por completo.

12. Una vez tenemos las galletas completamente frías podemos pasar a decorarlas. Este paso les va a encantar a los más peques de la casa. Se suele decir que no hay que jugar con la comida, pero seamos sinceros, ahora es el momento de jugar y  decorarlas como más nos guste.
Para decorar las galletas, como veis, utilicé unos lápices pasteleros en vez de hacer mi propia glasa. Me decanté por ellos porque es la versión más sencilla y además son muy fáciles de utilizar. Sin embargo hacerlo con manga pastelera, si sois como yo, un poco patosos, os resultara bastante más engorroso. Además de que si lo hacéis en familia, con niños o con amigos también es muchísimo más cómodo. Estos lápices los encontré en la sección de repostería de mi supermercado habitual. También los hay de chocolate si lo preferís. 
Como complemento de los lápices pasteleros podéis utilizar otras decoraciones de pastelería como confeti, bolitas de colores, pepitas de chocolate...
Ahora os quiero enseñar un truquito para convertir los muñecos de jengibre en renos. Simplemente hay que darles la vuelta y decorarlos de esta manera:
Por cierto, otra idea es hacer un pequeño agujerito en las galletas antes de meterlas en el horno para ponerles un lazo y colgar las galletas del árbol de navidad. Hay un sin fin de posibilidades.
¿Qué os parece? ¿Os animáis a preparar estos simpáticos muñecos (o renos) de jengibre? Yo definitivamente me voy a poner a buscar más corta pastas y a hacer otras figuras para decorarlas. 


¡Feliz día!