martes, 13 de junio de 2017

Pechugas en salsa rubia

¡Buenaaas!

Hoy volvemos por aquí con una de nuestras recetas sencillas y super ricaaa. Bueno que voy a decir yo, que me encanta. 

Esta receta surgió de la cabecita de mi madre queriendo interpretar las explicaciones de sus hijos. Os explico por qué. Mi hermano y yo comíamos en el comedor del colegio, que por cierto era comida casera y buenisima y me da pena que me acabo de enterar que lo han cambiado a catering... pero bueno sus razones tendrán, yo me quedo con el buen recuerdo :) Bueno el tema era que hacían un pollo en salsa rubia que nos encantaba y cuando llegábamos a casa se lo contábamos a mi madre para ver si ella también nos lo podía preparar. Se lo explicábamos como podíamos y de allí salió esta receta. La verdad es que no me acuerdo muy bien del plato del colegio, pero si se parece a algo al de mi madre, comprendo muy bien por que nos encantaba.

Es muy sencillo y queda muy sabroso. Aquí os dejo la receta para cuatro personas (aunque igual es para dos, pero es que en casa comemos raciones pequeñas por lo que he podido comprobar cuando como fuera).
INGREDIENTES:

1 pechuga entera
Sal
Ajo picado
Perejil
1/2 pastilla de caldo de pollo
Pan rallado
Vino blanco
Agua
(Como veis no pongo medidaS porque va un poco a ojo y al gusto de cada uno)

PREPARACIÓN:

Cortamos la pechuga en dados lo más homogéneos posible. Yo  no los hice muy grandes y así quedan de bocado. Salamos un poco, pero un poco porque después añadiremos caldo de pollo. O si lo preferís no saléis ahora el pollo.

En una tartera sofreímos un poco el ajo, que serán como dos o tres dientes de ajo. Añadimos el pollo y lo sellamos bien, no tenemos que hacerlo del todo ya que luego se cocerá.

Añadimos el perejil, como media cucharada, la media pastilla de caldo de pollo y el pan rallado. El pan rallado hace que la salsa nos quede con un poco más de consistencia, en mi caso habré echado como dos cucharadas aproximadamente. Lo revolvemos bien y añadimos el líquido hasta cubrir el pollo. Yo mezclo vino blanco y agua más o menos a partes iguales, pero depende de si os gusta más o menos el gustillo que deja el vino. Podéis hacer la proporción que más os guste o solo utilizar vino o agua.

Dejamos que cueza hasta que se evapore un poco el líquido y el pollo esté bien cocido.


Nosotros lo tomamos con patatas fritas cortadas en cubitos, pero podéis acompañarlo con ensalada o hasta comerlo en tortillas de maíz como si fuese una fajita.


Tenéis que probarlo y decirnos que os parece, seguro que os encanta ;)

Muaack!