martes, 30 de mayo de 2017

Trucha con jamón

¡Buenas! ¿Hace cuánto que no preparamos un plato de pescado? Dejadme pensar.... ¡Desde año nuevo! La primera receta del año fue pescado y ya es hora de que haya otra, que con lo rico que está no se nos puede olvidar.

Podéis pensar que bueno... tampoco es que haya muchas recetas de verduras... y tenéis toda la razón de mundo, pero eso si que tiene una explicación. Podría decir que odio las verduras, como todo niño pequeño, pero me voy a controlar y simplemente decir que no son de mi agrado... jajaja así, "dejándolo caer" de manera fina. Por esta razón las evito, aunque se que algún día debería plantarme en este aspecto y al menos intentar que me gusten de alguna manera, pero por salud, no por placer jajaja.

Bueno, volviendo al tema, la receta de hoy es trucha con jamón. Uno de mis platos favoritos de pescado y que además es super sencillo. A ser sincera yo nunca lo preparo por mi misma, pero porque (aquí reafirmándome en mi rareza y mis manías) me da un poco de repelús el pescado. Gracias a dios que lo limpian genial en la pescadería y mi madre lo pide sin cabeza siempre, porque si no me da un no se qué ver esos ojillos, y eso dientes que tienen algunos peces... En la pescadería lo paso muy mal... Pero el pescado me guuusta mucho. Así que allá vamos con esta delicia.

Ingredientes para 4 personas:

1 trucha salmonada grande
100-150 gr. de jamón serrano
Sal y aceite de oliva

Preparación:

Antes de comenzar limpiamos el pescado con agua por si queda algún resto después de que lo limpien en la pescadería. Lo secamos con papel de cocina para que no suelte agua.


Echamos un chorretón de aceite en la fuente en la que vayamos a hacer el pescado. Salamos la trucha por un lado (por la parte exterior) y la ponemos con esa parte hacia abajo y después volvemos a salar por el otro.


Rellenamos con tanto jamón como nos entre, cuanto más lleve a mi más me gusta porque me encanta la combinación de tenedor de pescado con un poquito de jamón cada vez que me lo llevo a la boca, pero en realidad eso va según el gusto de cada uno.


Antes de meterlo al horno le echamos otro chorretón de aceite por encima.

Lo  horneamos a 180 ºC durante 20 minutos. Cada horno funciona de una manera así que vale más estar pendiente y ver que cambia de color y está hecho, pero por lo general en 20 minutos lo tenemos listo.


Como podéis ver no son grandes fotos, más bien de andar por casa. Siempre tengo a todos esperando de pie al rededor de la mesa para hacer alguna foto, porque son comidas que comemos un día cualquiera en casa. Y la verdad que yo los tengo a todos hasta la coronilla, pero no me importa porque así tendré estas recetas para siempre y cuando vuele del nido para no molestar cada dos por tres a mi madre con WhatsApps mientras hago la comida tengo estas entradas para guiarme :)


¡Feliz martes!


P.D.: Madre mía, después de leer este post debéis de pensar que soy una pejiguera, que bueno si lo soy, pero es que no tengo remedio jajaja