martes, 2 de mayo de 2017

Bundt cake marmolado de chocolate y naranja

¡Buenas! ¿Cómo va ese martes post puente? Aunque bueno, para los madrileños sigue siendo día de fiesta y se están haciendo un macro puente jaja

Para esta primera receta del mes de mayo traemos una de esas que tienen una historia interesante, un Bundt Cake. La historia no es tanto sobre el bizcocho, si no por su nombre.

Un Bundt cake es un bizcocho horneado en un molde Bundt, es decir, con forma de anillo. En la década de los 50, la marca Nordic Ware registró la denominación Bundt y por eso podemos decir que sólo podemos llamar Bundt Cake a un bizcocho horneado en un molde de esta casa. Aunque ya está generalizado y se lo llamamos a todos los que tengan esta forma tan característica.

La forma está inspirada en un pastel de frutas tradicional europeo, el Gugelhupf, aunque hoy en día los Bundt Cake se elaboran de todo tipo de sabores.

La primera referencia a la denominación Bundt fue en The Settlement Cookbook, un libro de cocina escrito por la estadounidense Lizzie Cander en 1901, utilizando la palabra Bundt en lugar de Bund para referirse a un pastel alemán, el Bund Kuchen. Esta variación se realizó debido a que el sonido de la letra "d" en alemán se pronuncia como el de la letra "t", lo que llevó a confusión a la autora del libro, que lo transcribió igual que sonaba. 

Los moldes de Bundt cake que conocemos hoy en día de aluminio son una variante de los originales hechos de cerámica utilizados en centroeuropa. En 1950, David Dalquist (fundador de Nordic Ware), a petición de una comunidad de europeas afincadas en Estados Unidos, creó una línea de moldes para Bundt cake de aluminio fundido y con diseños parecidos a los originales.



Ingredientes:

200 gr. de harina
1/2 sobre de levadura tipo royal
3 huevos
150 gr. de azúcar
80 gr. de mantequilla
8 cl. de leche
Zumo de una naranja
25gr. de cacao

Preparación:


Primero separamos las yemas de las claras. Montamos las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar, y en otro bol blanqueamos las yemas con la otra mitad del azúcar.

Fundimos la mantequilla y la añadimos junto con la leche a la mezcla de yema y azúcar sin dejar de batir.

Tamizamos la harina con la levadura. Una vez tamizada añadimos poco a poco a la mezcla de yemas sin dejar de batir.  Después a esta mezcla le añadimos las claras a punto de nieve, con movimientos suaves y envolventes para evitar que se bajen.

Dividimos la masa en dos. A una parte le añadimos el cacao y a la otra el zumo de naranja, revolviendo bien para conseguir dos mezclas homogéneas.

En el molde vamos alternando capas de las dos masas y lo horneamos durante 25 min a 180º (recordar que el tiempo dependerá de cada horno así que lo mejor es que lo pinchéis y si el cuchillo sale limpio ya podéis sacarlo).



Menuda pintaza, pero no sabéis además lo rico que está. Tendréis que probarlo para descubrirlo ;)

¡Feliz martes!