jueves, 25 de mayo de 2017

Reto Alfabeto Dulce XIX: Queque de zanahoria brasileño

¡Buenos días de jueves! Que cerquita tenemos ya el fin de semana, y en mi caso se acercan las comuniones así que ya he estado en operación ponerme morena y que mejor que comer zanahorias, que para  mi como más me gustan son crudas como si fuera un conejillo. Así que los ingredientes de este Reto Alfabeto Dulce me han venido genial, zanahorias y chocolate, que nunca falta tampoco en la despensa. Los ingredientes en esta ocasión los escogieron Cris de Mi dulce preferido y Joaquina de La cocina de los inventos. Ya estoy deseando saber que han preparado ellas y el resto de participantes :)

Pero ahora vamos con nuestra propuestas. En un primer lugar había pensado en hacer unos cupcakes de zanahoria, pero como caído del cielo vi esta receta y me pareció tan sencilla y apetecible que me decanté por ella, un queque o torta de zanahoria brasileño.

INGREDIENTES:

Bizcocho de zanahoria:
3 zanahorias
2 huevos
100 cl. de aceite vegetal
320 gr. de harina
270 gr. de azúcar
1 cucharadita de levadura química

Cobertura o caramelo de chocolate:
170 gr. de azúcar
50 gr. de mantequilla
80 gr. de cacao en polvo
40 ml. de leche

PREPARACIÓN:

En una batidora ponemos las zanahorias troceadas, los huevos y el aceite. Lo trituramos hasta que quede un puré. 


En un bol a parte, tamizamos la harina y la levadura y añadimos el azúcar. Le damos unas vueltas para que se mezclen bien todos los ingredientes secos y añadimos el puré. Nos va a quedar una masa un poco densa y naranja.


Pintamos un molde con mantequilla y lo enharinamos para que después sea más fácil desmoldar el bizcocho. Añadimos la masa y horneamos durante unos 50 minutos a 180 ºC. La prueba de fuego para saber que está listo es que pinchemos el bizcocho y salga el cuchillo o pincho limpio. Lo sacamos y dejamos que enfríe en una rejilla.

Por otra parte vamos a preparar el cobertura. Ponemos en un cazo a fuego medio todos los ingredientes y revolvemos hasta que se nos funda todo y nos quede un chocolate brillante. Parecerá caramelo un poco denso, no como la cobertura de chocolate normal en el que solo derretimos chocolate  con un poco de mantequilla. También podemos hacerlo así, pero en las recetas que he leído lo hacían de esta manera.


Vertemos el chocolate sobre el bizcocho y ya tenemos nuestro "queque" o torta de zanahoria brasileño.

Yo lo caté con un poco de leche de almendras de chocolate fresquita y estaba en la gloria


¡Feliz jueves!

martes, 23 de mayo de 2017

Tarta de frixuelos con compota de manzana

Hola hola!!  Ya es martes y para celebrarlo os traemos una receta que hice para el cumpleaños de mi padre, es una tarta de crepes (o frixuelos como los llamamos en mi tierra) y compota de manzana. Aunque aquí os dejo la receta para hacer los crepes, aprovecho para recordaros que hace tiempo publicamos la receta para hacer crepes dulces o salados (link)


Ingredientes para los crepes:

125 gramos de harina de trigo
1/4 de litro de leche entera (250 ml)
2 huevos grandes
25 gramos de mantequilla sin sal
1 pizca de sal
un poco de mantequilla para que no se peguen a la sartén (también puedes utilizar aceite, o un spray antiadherente)

Preparación para los crepes:

Con ayuda de un colador tamiza la harina.  Haz un pequeño hueco en el centro de la harina y añade dos huevos grandes. Mezcla un poco con un batidor de varillas y luego echa 25 gramos de mantequilla derretida y una pizca de sal. Mezcla otro poco.

Ahora vamos incorporando 1/4 de litro de leche poco a poco mientras batimos hasta que quede una mezcla homogénea. Para asegurarnos de que no queden grumos pon un colador sobre una jarra y pasa la mezcla por un colador.

Una vez lista la masa la dejamos reposar un poco (con media hora será suficiente).  Pon una sartén de 26 o 28 centímetros de diámetro al fuego  (si usas una sartén más pequeña también sirve pero serán más incomodos para rellenar), para que no se nos peguen es importante que la engrasemos bien.


Una vez listos echamos un poco de la masa de Crepes en la sartén y la giramos para que se extienda por toda la superficie. Dejamos que se dore durante un minuto y luego le damos la vuelta con una espátula. Dejamos unos segundos más hasta que se dore y sacamos a un plato.




Repetimos este paso hasta acabar la masa. 


Para la compota de manzana:

Agua
Azucar
5 manzanas golden

Preparación de la compota:

En un cazo ponemos el agua y el azúcar y llevamos a ebullición a fuego medio para que el azúcar se disuelva poco a poco. Dejamos un par de minutos hasta que se fome un almíbar muy ligero.
Mientras, lavamos, pelamos y descorazonamos las manzanas. Las troceamos y añadimos a la cazuela justo cuando el almíbar está hecho y sigue burbujeando ligeramente. Tapamos la cazuela, bajamos el fuego y cocemos durante unos 30 minutos

Montamos la tarta alternando los crepes con capas de compota, las capas de compota deben ser muy finas pues sino resultara demasiado empalagosa.Os recomiendo que hagais la tarta lo mas cerca posible de la hora de servirla para que los crepes esten recientes. 

Debo disculparme pues las fotos finales no son muy buenas, pero en cuanto termine la tarta no me dieron tiempo a hacer fotos ya estaban hincandole el diente. 


¡Feliz martes!

martes, 16 de mayo de 2017

Rollo de lemon curd y merengue

Hola hola!!! Otra vez martes y hoy os traemos una reinterpretación de una famosa receta: Tarta de limon y merengue. Espero que os guste el cambio a mi la verdad es que me ha encantado y en casa no ha durado ni un asalto.



Ingredientes para un brazo de unas 4/5 raciones:

Para el bizcocho:

20gr. de harina
20gr. de maicena
3 huevos
40gr. de azúcar

Para el merengue:

6 claras de huevo
200 gr. de azúcar glas
Un poco de zumo de limón

Lemon curd:

3 cucharadas de maizena
3 cucharadas de harina
225 gr. de azúcar glas
350 ml. de agua
6 yemas
Zumo de 3 limones
Ralladura de 1 limón
45 gr. de mantequilla

Preparación:

Tamizamos la harina y la maicena. Separamos las claras de las yemas de 2 huevos. Reservamos las claras en un bol, y en otro batimos las yemas y el huevo entero restante con la mitad del azúcar. 

Montamos las claras a punto de nieve con el resto del azúcar. Las incorporamos a las yemas y removemos con una espátula. Por ultimo, agregamos la harina con un tamizador mezclando con suavidad.

Forramos una placa de horno con papel sulfurizado y vertemos la masa de forma homogénea. La plancha debe tener un grosor de 1cm aproximadamente. Horneamos a 180ºC por 8 minutos (dependiendo de cada horno claro está)

Desmoldamos el bizcocho y lo enrollamos en un paño de cocina.

Mientras enfria haremos el lemon curd. En un bol mezclamos la maizena con la harina y el azúcar. En un cazo ponemos esta mezcla junto con el agua y dejamos que el azúcar se derrita a fuego lento. Mientras separamos las claras de las yemas y batimos las yemas.

Subimos un poco la temperatura del fuego sin dejar de revolver hasta que empiece a espesar, no tomará demasiado. Cuando esté ya un poco espeso echamos un poco sobre las yemas e integramos. Después volvemos a pasarlo todo al cazo y no dejamos de revolver hasta que espese un poco más. Agregamos el zumo y la ralladura de limón junto con la mantequilla. Cuando esté todo bien integrado y con la consistencia de una crema, lo retiramos del fuego.

Cuando el bizcocho esté frío, lo desenrollamos y extendemos la crema de limón con una espátula. Lo volvemos a enrollar con el paño.

Ahora pasamos al merengue. Yo prefiero hacerlo con robot porque se que a mano me costaría una vida y parte de otra, soy muy vaga. Entonces ponemos las clarasy el limón en el bol de la batidora y empezamos a subir a punto de nieve. Vamos echando poco a poco y como en forma de lluvia el azúcar sin dejar de batir. Cuando nos empiecen a salir picos, o si nos atrevemos demos la vuelta al bol y vemos que no se cae, nuestro merengue estará perfecto.

Cubrimos el bizcocho con el merengue utilizando una espátula y lo metemos unos minutos en el horno, hasta que quede bien dorado. Dejamos enfriar y servimos.




¡A disfrutar!

martes, 9 de mayo de 2017

Croquetas de jamón

¡¡Hola hola!! Hoy es martes de nuevo y os traemos una recetina salada que ya hacía mucho que solo estábamos dándole al dulce. Además es una de esas recetas de toda la vida, un sabor de los que os recordarán a la comida de vuestras abuelas.

Ingredientes para croquetas de jamón:

200 g de jamón serrano
1 cebolleta
1 diente de ajo
100 g de harina
100 g de mantequilla
1 l de leche
Perejil
(Para rebozar y freír)
Harina
3 huevos batidos
Pan rallado
Aceite de oliva
Virgen extra

Preparación:

Cortamos la mantequilla en dados y la ponemos a derretir en una olla. 

Posteriormente picamos muy fino la cebolleta y el ajo y los añadimos a la cazuela. Rehogaremos durante 5 minutos, añadimos el jamón y lo salteamos todo.

Añade la harina y rehoga bien. Vierte la leche poco a poco (para que no se hagan grumos es importante que la leche esté del tiempo), sin dejar de remover. Cocinamos la bechamel durante 20 minutos aproximadamente removiendo constantemente. Añadimos el perejil picado. 


Vertemos la masa sobre una fuente. Cuando la masa esté fría, cortamos y moldeamos las croquetas. 


Enharinamos, pasamos por huevo y pan rallado y freímos en aceite muy caliente. 


Cuando estén hechas sacamos de la sartén y dejamos escurrir el aceite sobre papel de cocina. 


¡Feliz martes!

martes, 2 de mayo de 2017

Bundt cake marmolado de chocolate y naranja

¡Buenas! ¿Cómo va ese martes post puente? Aunque bueno, para los madrileños sigue siendo día de fiesta y se están haciendo un macro puente jaja

Para esta primera receta del mes de mayo traemos una de esas que tienen una historia interesante, un Bundt Cake. La historia no es tanto sobre el bizcocho, si no por su nombre.

Un Bundt cake es un bizcocho horneado en un molde Bundt, es decir, con forma de anillo. En la década de los 50, la marca Nordic Ware registró la denominación Bundt y por eso podemos decir que sólo podemos llamar Bundt Cake a un bizcocho horneado en un molde de esta casa. Aunque ya está generalizado y se lo llamamos a todos los que tengan esta forma tan característica.

La forma está inspirada en un pastel de frutas tradicional europeo, el Gugelhupf, aunque hoy en día los Bundt Cake se elaboran de todo tipo de sabores.

La primera referencia a la denominación Bundt fue en The Settlement Cookbook, un libro de cocina escrito por la estadounidense Lizzie Cander en 1901, utilizando la palabra Bundt en lugar de Bund para referirse a un pastel alemán, el Bund Kuchen. Esta variación se realizó debido a que el sonido de la letra "d" en alemán se pronuncia como el de la letra "t", lo que llevó a confusión a la autora del libro, que lo transcribió igual que sonaba. 

Los moldes de Bundt cake que conocemos hoy en día de aluminio son una variante de los originales hechos de cerámica utilizados en centroeuropa. En 1950, David Dalquist (fundador de Nordic Ware), a petición de una comunidad de europeas afincadas en Estados Unidos, creó una línea de moldes para Bundt cake de aluminio fundido y con diseños parecidos a los originales.



Ingredientes:

200 gr. de harina
1/2 sobre de levadura tipo royal
3 huevos
150 gr. de azúcar
80 gr. de mantequilla
8 cl. de leche
Zumo de una naranja
25gr. de cacao

Preparación:


Primero separamos las yemas de las claras. Montamos las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar, y en otro bol blanqueamos las yemas con la otra mitad del azúcar.

Fundimos la mantequilla y la añadimos junto con la leche a la mezcla de yema y azúcar sin dejar de batir.

Tamizamos la harina con la levadura. Una vez tamizada añadimos poco a poco a la mezcla de yemas sin dejar de batir.  Después a esta mezcla le añadimos las claras a punto de nieve, con movimientos suaves y envolventes para evitar que se bajen.

Dividimos la masa en dos. A una parte le añadimos el cacao y a la otra el zumo de naranja, revolviendo bien para conseguir dos mezclas homogéneas.

En el molde vamos alternando capas de las dos masas y lo horneamos durante 25 min a 180º (recordar que el tiempo dependerá de cada horno así que lo mejor es que lo pinchéis y si el cuchillo sale limpio ya podéis sacarlo).



Menuda pintaza, pero no sabéis además lo rico que está. Tendréis que probarlo para descubrirlo ;)

¡Feliz martes!

martes, 25 de abril de 2017

Reto Alfabeto Dulce XVIII: "Dofre" con sirope de limón

¡Buenos días! Hoy es martes y además día 25, lo que significa que venimos con una receta para el Reto Alfabeto Dulce. 

Este mes han salido unos ingredientes un poco raros: donuts, si si, como ingrediente no como receta, y limón. La verdad que desde el momento en el que supimos los ingredientes empezamos a darle vueltas y vueltas a ver que podíamos hacer y al final vino mi madre con la idea. Normal... le encantan los donuts y el limón... Así que ya que será la catadora oficial decidimos hacer algo que le apeteciese a ella. 

Como veis en el titulo vamos a hacer "dofres", pero os preguntareis que qué es esa cosa tan rara. Pues es el nombre que le hemos dado a los donuts metidos en una gofrera. Ya lo habíamos probado antes, bueno mi madre ya lo había probado jajaja, y la verdad que quedan super ricos. Y para acompañar a los "dofres" pondremos unas bolitas de sorbete de limón y un poco de sirope de limón también. Como prácticamente casi todo lo podemos encontrar en el supermercado, el sirope de limón hemos decidido hacerlo casero.

Así que, para esta receta, necesitaremos tantos donuts como "dofres" queramos preparar, una tarrina de sorbete de limón o helado de limón, lo que más os guste, y el sirope que haremos a continuación:

INGREDIENTES:

El zumo de tres limones
La ralladura de dos limones
225 gr. de azúcar
75 ml. de agua

PREPARACIÓN:

En un cazo ponemos el agua y el azúcar como si fuésemos a preparar un almíbar. Dejamos que el azúcar se disuelva a fuego medio, que puede llevarnos un ratito revolviendo de vez en cuando para que no se caramelice. 

Cuando empiece a hervir el almíbar será el momento de añadir la ralladura de limón. Para que suelte todo su sabor dejamos que hierva durante unos 5 minutos. Después retiramos el cazo del fuego, añadimos el zumo y lo integramos con la mezcla.

Lo vertemos en recipiente para dejarlo enfriar, pasándolo antes por un colador para quitar los restos de la ralladura y la pulpa de los limones.

Lo ideal es dejar macerar el sirope un día, pero si sois un poco impacientes, como yo, hay que dejarlo al menos enfriar antes de tomarlo. 

En esta ocasión hemos intentado preparar poca cantidad para que no nos sobrase demasiado (aun así ha sobrado...) pero si quisiésemos almacenarlo tendríamos que guardarlo en botes de cristal.

Una vez que tenemos el sirope listo y ha reposado, o al menos enfriado, podemos comenzar a montar la receta.

Ponemos un donut en la gofrera hasta que quede tostado. No tarda mucho ya que el azúcar calienta muy rápido. Por esta misma razón tenemos que tener cuidado de no quemarnos al quitarlo de la gofrera y esperar un poco antes de comerlo.





















Cuando ya no esté que arde ponemos unas bolitas de sorbete de limón y decoramos con el sirope. Ya tenemos un postre o merienda diferente para un día que nos apetezca experimentar un poquito.


¡Aaaah! y que se me olvidaba... Es muy importante que lavemos los limones bien, ya que como vamos a utilizar la cascara no queremos que tenga ningún producto que pueda ser perjudicial para nosotros. Podría parecer un paso un poco tonto pero no hay que saltárselo. Y yo... que qué cabeza tengo que casi se me olvida decirlo, pero si lo hice, en el momento en el que me puse a preparar los ingredientes ;)

¿Qué os parece este invento? ¿Os animáis a probarlo? La verdad que choca un poco, al menos a mi, pero una vez que lo he probado puedo decir que está muy rico :D


¡Feliz martes y feliz reto!

martes, 18 de abril de 2017

Boroña, borona, boroñu...

¡Hola Hola!! Hoy os traigo una recetina típica de mi zona en estas fechas. Tras acabar la Semana Santa, para celebrar que se ha acabado la vigilia, los asturianos lo celebramos con una buena borona (o boroña o boroñu dependiendo de la casa). Así que aprovechando que era martes y teníamos ganas de ella aquí tenéis la mía ¡recién sacada del horno!

Ingredientes para seis persona (todas de poco comer 😉):

2 kg. de harina
2 puñados de harina de trigo (no es imprescindible pero así liga mejor)
6 chorizos
1 trozo de carne
3 costillas picadas
2 trozos de tocino ibérico
1 pizca de sal

Preparación:

Ponemos a hervir agua con una pizca de sal. Hacemos un volcán con la harina de maíz y el puñado de harina de trigo. Le añadimos el agua, cuanto más caliente este el agua mejor nos quedará la masa. Yo amaso con ayuda de la amasadora así que se la hecho hirviendo, pero si lo vais a amasar a mano tened en cuenta que ¡QUEMA! 

Los ingredientes se amasan igual que si fuese cualquier pan u otra masa. No queda tan compacto y unido como cuando se trabaja con harina de trigo, y al tacto es ligeramente más áspero. Aunque la masa no necesita leudar siempre le viene bien un pequeño reposo.

Una vez que tenemos la masa hecha vamos a darle forma, en una olla (o cualquier cosa que os sirva de molde) ponemos berzas (o en su defecto papel de horno, pues es solo para protegerla un poco del calor) y vamos colocando la masa.

En este punto debo hacer una aclaración, la borona al ser comida de abuela depende de cada casa y cada zona. En mi caso la familia de mi padre hace una que nada tiene que ver con la de la familia de mi madre pues son de zonas distintas de Asturias. Las fotos son de la de la familia paterna pero os contaré la forma de hacer las dos. Hasta aquí son iguales, la masa es la misma para todos.

Si quieres hacerla como en la zona central de Asturias, pones toda la masa en el molde y le haces un agujero en medio donde meteremos todo el "compangu" (vamos la carne) y con la masa que hemos sacado del agujero haremos la tapa. De manera que la forma de comerlo sera destapar e ir cortando trozos de la masa (de la tapa y los bordes) y coger el compangu de dentro de la borona (cada uno lo que le apetezca).



Si queréis hacer la de la zona oriental, deberéis ir poniendo capas de masa donde iréis incrustando el tocino y el chorizo, de manera que la forma de comerlo será cortándolo cual bizcocho y en cada trozo irá incrustado el compangu correspondiente. 

Una vez que la tenemos hecha solo queda hornearla, es importante que recordéis que las boronas son de una época donde no había "potentes hornos" y la gente cocinaba en el llar, así que debe hacerse a fuego muy lento, yo he tenido la mía en el horno cinco horas a unos 140 grados. Es importante que controléis su cocción mucho, pues si esta menos tiempo os saldrá la masa cruda y si por el contrario os excedéis quedara como una autentica piedra. Para saber si esta en su punto, con una varilla la pincháis y si sale limpia podéis sacarla del horno.






Feliz martes!


martes, 11 de abril de 2017

Torrijas de leche

¡Semana Santa otra vez! Y de nuevo vacaciones, los niños corriendo por casa, la familia de visita y "¡oh dios! ¿qué hacemos para merendar?". Pues os traemos la solución, unas tradicionales torrijas, de esas que nos hacia la abuela cuando éramos pequeños💓. Se hacen super rápido y solo necesitamos el pan sobrante del día anterior.

Ingredientes (para siete torrijas)

1 trozo de pan del día anterior
1/4 l de leche
2 huevos
2 cucharadas de harina
1 limón
1 rama de canela
1/2 vaso de aceite de oliva
1 cucharada de azúcar
1/4 de cucharadita de canela en polvo

Preparación

Ponemos la leche en un cazo. Limpiamos el limón, y con un cuchillo cortamos un trozo de la corteza (es importante quitarle lo blanco pues si no amargará) y lo añadimos junto con la rama de canela. Lo llevamos a fuego lento durante unos 5 minutos aproximadamente. 

Cortamos el pan en rodajas oblicuas (en diagonal) de 2-3 centímetros de grosor y las colocamos en un plato con la leche, hasta que se empapen bien. Ponemos la harina en un plato. Cascamos los huevos en un cuenco y los batimos bien. 

Sacamos las rodajas de pan de la leche, les quitamos el exceso de esta y las pasamos por harina y huevo.

                                     
Calentamos una sartén con el aceite y freímos las torrijas, un minuto por cada lado, hasta que se doren. Las pasamos a un plato forrado con papel absorbente de cocina para que escurran el aceite.

                         
Mezclamos el azúcar con la canela en polvo y espolvoreamos.



¡Feliz martes!

martes, 4 de abril de 2017

D'oh! nuts! mmmm Donuts!

Hola!! Primer martes de abril y como habréis visto en nuestras RRSS estamos llenas de novedades! La primera y más evidente es que tenemos nuestro propio dominio :) Desde hace unos pocos días podéis ver todas nuestras recetas desde www.sugarwithlemon.com. La segunda es que hemos empezado a trabajar con Dime la receta y estamos super contentas.

La receta de hoy encantaría hasta a Homer Simpson 


¡Si, vamos a hacer DONUTS!

Resultado de imagen de homer donuts


Ingredientes

Masa madre:
110 gr. de harina de fuerza (w>200)
9 gr. de levadura fresca
250 ml. de leche aromatizada con naranja

Masa final:

280 gr. de harina de fuerza
140 ml de leche
1 huevo (L)
50 gr. de azúcar.
2 cucharadas de miel
1 pizca de sal
50 gr. de mantequilla a punto pomada

Glaseado:

5 cucharadas de azúcar glas
2 o 3 cucharadas de leche
2 cucharaditas de vainilla


Preparación:

Comenzamos preparando la leche aromatizada. Para ello ponemos  la leche en un cazo con la piel de una naranja (debemos quitarle todo lo blanco porque si no amargará). Llevamos a ebullición, apagamos el fuego, cubrimos para dejar que se infusione y entibie.

Cuando la leche esté entibiada, esto es que no supere en ningún caso los 35ºC, colamos y reservamos. Cuando haya templado añadimos la levadura.

Una vez que tenemos la leche podemos preparar la masa madre, para ello mezclamos en un bol la harina y la leche hasta obtener una masa homogénea. Cubrimos y mantenemos a temperatura ambiente hasta que esté llena de burbujas y bien activada. 

Una vez que tenemos lista la masa madre podemos pasar a preparar la masa final. En un bol grande mezclamos la harina, el azúcar y la sal. Añadimos la leche restante, la masa madre y la miel. Con la amasadora a velocidad mínima, empezamos a amasar, añadimos esta mezcla a la de harina. A continuación añadimos el huevo. Mezclamos bien durante 1 minuto hasta obtener una masa lo más homogénea posible. La masa madre debe quedar bien ligada. Luego sin dejar de amasar vamos añadiendo pedacito a pedacito la mantequilla y amasamos hasta obtener una masa brillante y lisa que se despegue totalmente del vaso amasador. Unos 8-10 minutos. En este momento la masa debe pasar la prueba de la membrana*. Sino amasar un par de minutos más. 


*Prueba de la membrana: Consiste en coger un pedazo de masa y estirarlo. Debe ir afinándose sin romperse, recordándonos a la membrana de un tambor en tensión (ver imagen).


Dejamos reposar la masa hasta que duplique o incluso triplique su tamaño.


Una vez que la masa ha leudado, procedemos a amasarla de nuevo para sacarle todo el aire. Es importante que no le quede aire a la masa pues en caso contrario cuando queramos que suba al hacer los donuts no podrá.


Una vez que le hemos sacado todo el aire, estiramos la masa con un rodillo hasta tener una lámina de un cm. más o menos y procedemos a cortar nuestros donuts bien sea con un molde para donuts o con dos vasos de diferentes diámetro (este ha sido mi método, porque aunque tengo un cortador para donuts no se que he hecho con el T_T)


Una vez que hayamos cortado los donuts los pondremos en una bandeja de horno (previamente enharinada para evitar que se peguen a la bandeja) y los dejaremos en el horno (calentado previamente a unos 40º ) durante una hora para que crezcan.

Una vez pasado este tiempo procedemos a freírlos, deberemos usar una sartén honda con suficiente aceite para evitar que al freírlos toquen el fondo, yo los he frito en aceite de oliva aunque es cierto que se nota el saborcillo del aceite, si no os gusta el regusto que deja os recomienda que los hagáis en aceite de girasol que no da tanto sabor. Se hacen muy rápido así que debéis estar pendientes y mi consejo es que vayáis uno a uno, pues enseguida se nos pasan de un bonito dorado a un vacaciones en Cuba (color tostado) 😉. Una vez fritos, los dejaremos reposar sobre un papel absorbente para quitarles el aceite y poder glasearlos.


Llegados a este punto prepararemos la glasa. Mezclamos la leche, el azúcar y la esencia de vainilla en un bol y removemos hasta que no tengamos grumos. Ahora deberéis pensar si queréis teñir los donuts de colores o simplemente los glaseareis en blanco. Si es asi, solo os queda mojarlos en la glasa y dejar escurrir sobre una rejilla. Si por el contrario, como yo, queréis darles un toque de color, deberéis teñir con colorante alimenticio la glasa. Yo los he hecho todos en honor a Homer rosas (bueno más bien rojo porque era la primera vez que usaba el colorante de Wilton y olvidé lo potente que es 
😟), y luego exactamente lo mismo, bañamos nuestros donuts en la glasa teñida. Una vez hecho esto si queréis añadir algún topping (como los fideos de colores) debéis hacerlo cuando la glasa aun esta húmeda pues sino, no se pegaran. 





¡Que tengáis un martes redondo!


martes, 28 de marzo de 2017

Wobbly cheesecake

¡Buenas! Un nuevo martes y con ello una nueva receta. La receta de hoy hace mucho que la quería hacer, pero desde diciembre se ha convertido en una idea obsesiva que me persigue a todas horas. ¿Porque desde diciembre? En diciembre hicimos escala en Japón, para ser exactos en Mizushima e Iwakuni y me regalaron unos bollitos típicos de allí Os juro que nunca había comido un bizcocho tan esponjoso y aireado. Así que el Woobly cheescake se convirtió en mi obsesión, desde entonces ni se la de vídeos y blogs que he visitado comparando esta receta, por eso debía ser la que hiciera a mi vuelta. ¡Y aquí esta! Lo cierto es que la receta no podía ser mas sencilla, aunque tiene un pequeño secreto que en nada os desvelaré. Pero sin más preámbulos vamos a la receta:


INGREDIENTES:

50 gr. de mantequilla
250 gr. de queso crema
100 ml.  leche
6 huevos
60 gr. harina 
20 gr. maizena
1 limon
1 cucharada de extracto de vainilla.
140 gramos de azucar normal.


PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos es precalentar el horno a 170ºC, por arriba y por abajo (como ya sabéis cada horno es un mundo y si vuestro horno es muy potente o por el contrario un poco lento deberéis ajustar estos datos al vuestro).

En un recipiente apto para el baño María ponemos la leche, la mantequilla y el queso. Lo ponemos al baño María mientras revolvemos sin parar asegurándonos de que se mezclan todos los ingredientes y no nos queda ningún grumo. Cuando tenemos una crema lisa y sin grumos, lo dejamos reposar hasta que enfrié. 

Separamos las yemas de las claras.

En un bol batimos las yemas con el zumo de limón, la vainilla y la ralladura de limón hasta que estén esponjosas. 

Tamizamos las harinas, y se las añadimos a la mezcla de las yemas poco a poco, mientras mezclamos con la batidora eléctrica evitando que nos queden grumos. 

Una vez que la crema de queso este fría la añadimos a las yemas. Es importante que este fría porque sino las yemas se nos cuajarían.

Ahora deberemos montar las claras que teníamos reservadas. Para ello es importante que estén a temperatura ambiente y que el bol que vayamos a usar este completamente limpio y seco. Una vez que las claras empiecen a subir vamos añadiendo el azúcar poco a poco.

Mezclamos el merengue con la mezcla de yemas. Para ello, echamos primero una cucharada de merengue en la mezcla de yemas y removemos para igualar texturas. Después, vamos añadiendo el merengue a cucharadas y lo mezclamos con unas varillas y movimientos envolventes para que no se baje.

Ponemos el molde en nuestra bandeja con agua y lo introducimos en el horno al baño María durante una hora. 

¡Y aquí viene el truco del almendruco! Como habréis observado esta receta se parece a un suflé, por eso es muy importante que lo dejéis enfriar sin sacarlo del horno para evitar que se baje.

Una vez listo podéis decorarlo con azúcar glas o con frutos rojos (según gustos)


¡Feliz martes!


sábado, 25 de marzo de 2017

Reto Alfabeto dulce XVII: Helado de yogur con galleta y sirope de mandarina


¡Hola hola! ¡He vuelto! Como sabéis llevo el último medio año embarcada y alejada de mis amados fogones, aunque Sofia los ha cuidado de maravilla.  

Cuando se escogieron los ingredientes yo estaba por Luisiana, navegando por el Missisippi y pasando un montón de calor (chincha rabiña que yo este año no he tenido invierno y no podía pasar sin decirlo). De aquella ya suponíamos que yo estaría aquí en la fecha del reto así que me puse a pensar recetas y claro a 26 graditos lo que más me apetecía era un rico helado; lo que no contaba es que al volver a Invernalia estaría granizando.... Aun así me había quedado con las ganas del helado y ademas después de tantos meses lejos me sentía un poco oxidada y tampoco me apetecía arriesgarme con algo muy complicado. Y menos  mal que no me metí en camisa de once varas, porque al final la lié gorda jajaaja cuando ya tenia la receta hecha y estaba recogiendo todo, se me calló el bol donde había vertido el sirope y he manchado hasta las cortinas, al final me he pasado más tiempo limpiando que cocinando xD. Pero bueno que no me enrollo más y os dejo con mi heladito.

Helado de yogur

Ingredientes:

4 yogures griegos
30g de miel
1 cucharada de extracto de vainilla

Preparación:

Vertemos los yogures sacando el exceso de suero si lo tuviesen, la miel y la cucharada de vainilla en un bol y mezclamos. Removemos con unas varillas hasta obtener una crema ligera y homogénea. 

Para hacer este helado a mano debemos remover cada cierto tiempo la mezcla ya en el congelador. Sino simplemente verterlo en la heladora y dejar que se haga durante unos 20 minutos. Una vez listo lo tapamos con papel de horno y cerramos bien el tuper.

Sirope de mandarina

Ingredientes:

4 mandarinas.
6 cucharadas de azúcar
Un chorrito de limón
Un chorrito de agua
Una cucharada de maicena

Preparación:

Pelamos las mandarinas con cuidado de quitarle todos los hilitos blancos que se quedan en los gajos, porque sino amargará (salvo que ese sea el efecto que buscáis claro esta). Una vez pelados, se ponen en un cazo con el agua, el azúcar y un chorrito de limón y se le da un hervor. Una vez hervido, lo batimos para crear una salsa homogénea y después lo pasamos por un colador de malla fina para evitar que queden restos de piel. Hecho esto volvemos a cocerlo añadiendo ahora la maicena para que engorde, lo cocéis hasta conseguir la textura de sirope.

Una vez que tenemos el helado y el sirope hecho solo queda servirlo. En un vaso ponemos la galleta (previamente molida) el helado y cubrimos con el sirope. Y ya solo queda mi paso preferido ¡Comérnoslo!



¡Feliz sábado!

martes, 21 de marzo de 2017

Pasta con chorizo

¡Buenos días de martes! Que rápido se pasa la semana.

Hoy tenemos la comida preparada, la semana pasada era el desayuno pero hoy ya tocaba algo salado y que reponga fuerzas para seguir la semana. Es uno de esos platos sencillos y rápidos que nos sirve para salir de un apuro cuando no sabemos que preparar para comer y además no tenemos mucho tiempo. Además los ingredientes son muy sencillos. 

La pasta con chorizo es una de mis favoritas, y no porque sea una loca del chorizo. Bueno... en realidad si es por eso. Pero además es que tiene muchísimo sabor y es una manera diferente tanto de comer la pasta como el chorizo. 

¿Queréis saber como lo preparamos en mi casa? Pues aquí os dejo la receta.

INGREDIENTES:
Pasta (la que más nos apetezca)
1 chorizo
Salsa de tomate
Aceite de oliva

PREPARACIÓN

Como veis en los ingredientes no he puesto cantidades, a parte del chorizo. Esta vez yo lo hice para cuatro personas, pero si lo hiciese para dos posiblemente también usaría un chorizo porque después me queda rondando por la nevera medio y no se cuando lo volveré a utilizar. Así que prefiero que tenga mucho chorizo, más bien, me encanta que tenga mucho chorizo.

Como es habitual en mi casa, la salsa de tomate es casera. Pinchando aquí tenéis el link a la receta. 


Comenzamos entonces cociendo la pasta según indique el paquete. No se muy bien medir las cantidades así que voy a ojo, y prefiero pasarme a quedarme corta.


Una vez que tenemos y la pasta hecha y el tomate también listo si es que lo hemos hecho el mismo día, empezamos a hacer la receta en sí.

Quitamos la piel y cortamos un chorizo en trocitos no muy pequeños, para que los podamos pinchar fácilmente. En la misma cacerola donde cocimos la pasta ponemos un poco de aceite y freímos el chorizo. Cuando lo tengamos como nos gusta añadimos la pasta escurrida y la salteamos para que se impregne de todo el sabor. Finalmente añadimos la salsa de tomate que necesite.





Y así de fácil tenemos la comida lista. Es rápido para preparar un día que no tengamos mucho tiempo. Pero si por el contrario vamos con calma podemos pasarlo a una fuente de horno, cubrirlo con queso y gratinarlo. Así queda espectacular, pero bueno... ¿qué pasta no queda espectacular gratinada? Hoy lo preparamos rápidamente para salir del paso, ya que no sabíamos muy bien que preparar para la comida, así que el truquito del gratinado tendrá que esperar hasta la próxima vez. Pero esto no me libra de ponerle un montón de parmesano en polvo porque me vuelve loca. Hay veces que pienso que como queso con la pasta en vez de lo contrario. ¿A alguien más le pasa?

Hasta aquí la receta de hoy. ¿Os animáis a probarla? Sabéis que nos podéis mandar fotos de vuestras recetas o comentarios de como os quedan y si os gustan. A nosotras no hace mucha ilusión saber esas cositas.


¡Hasta la semana que viene! :D


martes, 14 de marzo de 2017

Magdalenas de almendra con pepitas de chocolate

¡Buenas! Ya estamos aquí de nuevo.

Este fin de semana me apetecía hacer algo sencillo para pasar la tarde de sábado entretenida en la cocina y poder aprovecharlo como desayuno. Se me ocurrió hacer unas magdalenas sencillas con pepitas de chocolate, aprovechando que me habían sobrado de unas cookies que preparé el fin de semana pasado.

Estaba yo tan ricamente preparando los ingredientes y de repente, cuando voy a por la harina mis ojos se encuentran con un paquete de 125 gr. de almendra molida. ¿Cómo reaccionar a eso? Pues cambiando la idea original e incorporando la almendra a la receta. Y que bien que lo hice porque me encantó el resultado. Tanto es que ya no queda ni una magdalena en casa jajaja

Aquí os dejo la receta para que los probéis vosotros también

INGREDIENTES:
125 gr. de almendra molida
125 gr de harina
125 gr. de mantequilla
250 gr de azúcar
5 gr. de levadura química (tipo Royal)
4 huevos
150 gr. pepitas de chocolate

PREPARACIÓN:

Comenzamos batiendo los huevos. Cuándo estén a medio batir añadimos el azúcar y dejamos batir por unos 4 o 5 minutos. Veremos que aumenta mucho de tamaño.

Derretimos la mantequilla y lo integramos en la mezcla.

Es hora de añadir las harinas. Comenzamos por la almendra poco a poco. En un bol a parte tamizamos la harina junto con la levadura antes de añadirlo a cucharadas y no todo de golpe.

Cuando tengamos una masa homogénea, no hay que sobrebatirlo, añadimos las pepitas de chocolate con la ayuda de una lengua de cocina.

Preparamos en una bandeja de horno los moldes para magdalenas cubierto con sus papelitos especiales. Llenamos cada uno sin llegar arriba  para que no se nos desborden cuando crezcan en el horno.

El horno debemos tenerlo precalentado a 200 grados antes de meter las magdalenas. Las horneamos entre 14 y 17 minutos, dependiendo de nuestro horno. Lo importante es que al pinchar una magdalena el pincho salga limpio.

Dejamos enfriar en una rejilla antes de hincarles el diente.


Me salieron 18 en total de un tamaño estándar. Se me pasó por la imaginación hacerlas grandes, tipo muffin, pero no sabia si serían muy pesadas debido a la almendra y fue un acierto. No son super pesadas pero es mejor comerse dos magdalenas si nos apetece que un solo muffin, ¿no?

Por cierto, tengo una gran noticia. En breves y no se por cuanto tiempo ¡VOLVEREMOS A TENER A CRIS POR AQUI! Sinceramente espero que sea poco, no porque me quiera apoderar del blog, si no porque si vuelve a embarcar en poco tiempo significará que todo va bien y podrá acabar su año de alumno lo antes posible y estamos ansiosos de que se convierta ya en capitana :D

Y con este notición me despido por hoy :)


¡Feliz martes!

martes, 7 de marzo de 2017

Boston Cream Pie

¡Hola a todos! Otro martes por aquí y ya teníamos ganas de hacer una tarta, pero una de las chachis, de las que tienen capas y son graaaandes. Una tarta de las que ya se te llena la boca solo de pensar en ella. Hacía tiempo que había visto ésta que vamos a hacer hoy, la Boston Cream Pie, en un programa de recetas americanas y me pareció fabulosa, sencilla y que a casi todo el mundo, por no decir a todo, le puede gustar.

Victoria Sponge cake + crema + ganache de chocolate

Esa es la combinación, que parece muy refinada con el nombre en inglés pero que no deja de ser un bizcocho super esponjoso con crema y chocolate.

Normalmente cuando vemos que una receta americana lleva el nombre de "pie" se nos vienen a la cabeza esas tartas de base de galleta, masa quebrada u hojaldre, pero en esta ocasión no es así. Esto tiene su historia.

Cuando ésta tarta se comenzó a preparar en Estados Unidos no había lo que ahora se llaman moldes para "layer cake", esos que son bajitos y redondos que se usan para hacer las tartas con varías capas como ésta, por lo que utilizaban los moldes para "pie". Y por esa razón tan tonta se quedó con ese nombre.

Por otra parte podemos creer que es un postre típico de Boston, pero tampoco. Parece ser que el nombre de la tarta es una mentira en si misma. Lo que hoy conocemos con Boston Cream Pie derivó en su día de la tarta Victoria Sponge Cake (si, el tipo de bizcocho que se utiliza), que se llama así por ser uno de los postres favoritos de la Reina Victoria de Inglaterra. Resulta que en un viaje que hizo a Estados Unidos, un periódico neoyorquino publicó la receta de este postre, que era algo diferente, en vez de cubierto con chocolate estaba adornado con azúcar glas. Tiempo después fue cuando el Chef M. Sanzian, que trabajaba en la cocina del Boston's Parker House Hotel, hizo la modificación de añadirle la ganache de chocolate (si, ganache es femenino jaja). Y así, con esta serie de acontecimientos nació esta tarta como la conocemos hoy en día. ¡Ah! y se me olvidaba otro dato curioso, además se convirtió en el postre oficial de Massachusets. ¿Qué os parece? ¿Todo un poco lioso verdad? En realidad, aunque la historia es muy interesante, lo que hoy nos interesa es poder saborear este manjar. Y para ello os traemos la receta de esta peculiar tarta.

INGREDIENTES

Bizcocho Victoria Sponge Cake:
225 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
225 gr. de azúcar
4 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
200 gr. de harina de repostería
25 gr. de maizena
1 cucharadita de levadura química
4 cucharadas de leche

Crema pastelera sencilla:
1 sobre de Flanín El Niño (la misma crema que utilice para la tarta de crema)
4 cucharadas de azúcar
3 vasos de leche fría
3 huevos

Cobertura de chocolate:
150 ml. de nata de repostería
150 gr. de chocolate para postres
1 nuez de mantequilla (opcional)

PREPARACIÓN:

Bizcocho Victoria Sponge Cake:
Comenzamos con el bizcocho, ya que tendremos que dejarlo enfriar para poder montar la tarta. Yo lo hice la noche anterior.

En un bol blanqueamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Nos tiene que quedar una mezcla blanquecina y suave.

Añadimos los huevos de uno en uno para que se integren bien y después añadimos la vainilla.

En otro bol tamizamos la harina junto con la maizena y la levadura. Cuando lo tenemos lo añadimos a la mezcla anterior e integramos bien. Finalmente añadimos la leche.

Nos tiene que quedar una masa suave y esponjosa. La dividimos en dos moldes redondo y bajitos, se suelen llamar moldes para layer cake, y lo horneamos a 180ºC durante unos 25 minutos. Recordad que el horno siempre hay que precalentarlo antes de meter los bizcochos.

En el caso de que no tengáis dos moldes bajitos, o uno y que lo hagas de dos veces pero es un coñazo, podéis hacerlo en uno alto normal y después corta el bizcocho a la mitad.


Crema pastelera sencilla:
Como puse en los ingredientes, es la misma crema pastelera que hice para la tarta de crema tostada. Primer hay que integrar los huevos con el contenido del sobre y el azúcar. Después añadir la leche y revolverlo bien. Lo ponemos a fuego medio y sin parar de revolver con unas varillas esperamos a que empiece a hervir. Retirar y dejar enfriar para poder rellenar la tarta.

En este caso añadí 1/4 de cucharadita de canela a la mezcla ya que en nuestra casa nos gusta mucho, pero no es necesario.

Ahora lo dejamos enfriar tapado con un papel film para que no se cree una capa dura y seguimos con los siguientes componentes.


Cobertura de chocolate:
En un cazo ponemos la nata y el chocolate troceado. Lo ponemos a fuego medio para derretir el chocolate. Cuando tengamos una salsa de chocolate sin grumos, ya fuera del fuego, añadimos la mantequilla y revolvemos para que se derrita. Esto sirve para que de más brillo, pero al igual que la canela en la crema pastelera, es opcional.


Ahora que lo tenemos todo listo empezamos a montar nuestra tarta. Primero preparamos los bizcochos cortando la parte abombada para que queden perfectamente lisos y así poder poner uno encima del otro sin correr el riesgo de que se nos desparrame la tarta una vez hecha.


Sobre una base ponemos tanta crema como nos sea posible. La verdad que con esta receta nos va a sobrar bastante crema que podemos aprovechar en otras recetas, o comer a cucharadas.


Colocamos encima el otro bizcocho. Como truco recomiendo poner la parte por la que hemos recortado hacia abajo y así nos queda la parte más lisa hacia arriba.


Cubrimos por encima con chocolate y dejamos que caigan unos chorretones por los lados. Esta tarta no hay que cubrirla perfectamente  si no que los chorretones son característicos. En mi caso  me emocioné con el chocolate y le puse mogollón, así que casi la cubrí. No hay remedio para mi amor por el chocolate, así que no me pude resistir jajaja. Pero ya sabéis, las recetas están para seguirlas hasta cierto punto y después amoldarlas a nuestros gustos personales, al fin y al cabo somos nosotros quienes nos lo vamos a comer, ¿no?


Y así es como quedó esta tarta tan sencilla, pero que maaadre mía, hacia mucho que no repetía y me tomaba dos porciones de seguido. Igual fue porque llevaba mucho tiempo sin comer tarta y estaba ansiosa pero me dio tal felicidad que no me pude resistir. Es super sencilla, no es más que bizcocho, crema y chocolate pero en realidad es una combinación perfecta. No tengo fotos del corte ni fotos bonitas haciendo un montaje porque una vez que nos pusimos manos a la obra ni nos paramos a pensar en las fotos, nos la devoramos.


Hasta aquí la receta de hoy con su historia incluida, lo que ha hecho que el post se nos alargue un poquito, pero siempre es curioso saber estas cosas, ¿no?

Por cierto, se que últimamente uso mucho la crema pastelera fácil, la de sobre, pero os prometo que sin tardar mucho tendréis en el blog una crema pastelera casera :)

¡¡Feliz martes!!