martes, 13 de diciembre de 2016

Bombones de avellana tipo Ferrero Rocher

¡Buenos días invernales!

Seguimos con las recetas navideñas. A mi si alguien me pregunta cuál es el bombón que me recuerda a esta época del año no lo dudo ni un momento, los Ferrero Rocher con su envoltorio dorado y los anuncios de super fiestas de Navidad amenizados con una pirámide de estos bombones.

El problema es que son un poco carillos e intentas estirar la caja todo lo posible, aunque no lo consigas. En mi casa hubo algunos años que ademas de los Ferrero Rocher se traían cajas variadas en los que había otros de coco, de limón y los también míticos Mon Chéri, con los que tuve una mala experiencia de pequeña, no me esperaba que los bombones pudiesen tener alcohol, mi cara debió de ser un cuadro cuando me comí uno con toda la ilusión del mundo y descubrí su sabor, desde entonces que no los volví a probar. Bueno a lo que iba, solíamos comprar cajas variadas, pero siempre pasaba lo mismo, los primero que se acababan eran los Ferrero Rocher y los demás iban dando vueltas de comida en comida hasta el final de las fiestas. Por lo que decidimos comprar los de siempre, que son los que más nos gustan, con su exterior crujiente y la sorpresa en el interior.

Este año he decidido hacerlos yo misma y ahorrarnos el coste de la marca, y creo que he acertado de pleno, lo casero siempre tiene un sabor especial. Aquí os dejo la receta.


INGREDIENTES:

40 gr. de avellana triturada
30 avellanas enteras ( el número de bombones)
Crema de chocolate con avellanas, para que se parezca más recomiendo usar Nutella
30 gr. de barquillo (como el que se utiliza para hacer sándwiches de helado)
250 gr. de chocolate de cobertura


PREPARACIÓN:

Lo primero preparamos los ingredientes. Un truco es que metamos la Nutella (o crema que vayáis a utilizar) en la nevera para que esté fría y consistente para que sea más fácil de manejar. También trituramos con las manos el barquillo.

Y ahora empezamos a mancharnos las manos, pero manchándonoslas a lo grande, al menos yo, si a vosotros no os pasas contarme vuestro secreto.

Entonces, cogemos una avellana y una cucharadita pequeña de Nutella en la que escondemos el fruto seco, lo rebozamos en el barquillo triturado y lo dejamos reposar en una bandeja. Cuando tengamos ya todos los bombones hechos los metemos en el congelador al menos media hora para que vuelvan a coger firmeza.
Mi desastre particular

Mientras esperamos derretimos el chocolate al baño María. Una vez líquido le añadimos la avellana triturada.


Sacamos los bombones del congelador y los bañamos en el chocolate con avellana. Una vez hecho con todos lo volvemos a meter al congelador, o a la nevera hasta que el chocolate se endurezca.

Después ya están listos para comer, regalar o adornar el árbol de Navidad como hice yo. Tan sencillo como envolverlos en papel bonito y atarlos con un cordel. En mi caso los he envuelto en papel de regalo rojo brillante y con un cordel dorado los he cerrado dejando largos los extremos para poder colgarlos. También podéis imitar a los bombones originales y envolverlos en papel de aluminio color dorado, solo que yo no lo encontré, pero fijo que existe.


Y eso es todo, unos ricos bombones para regalar felicidad ;)


¡Feliz semana!