martes, 23 de junio de 2015

Tarta de Limón y Merengue

Hoy venimos con una tarta muy ácida y muy dulce a la vez. Parece imposible pero así es :)

Como no, con nuestro ingrediente estrella, el limón, que le da ese toque ácido que tanto gusta en mi casa. Si preferís que no lo sea tanto solo hay que disminuir la cantidad de zumo de limón y listo!

Este fin de semana tuve comida familiar y me pase el día antes y el mismo sábado metida en la cocina, ¡¡se me amontonaban las tartas!! pero hoy os traigo solo una de ellas, las demás también las ire subiendo. La cosa es que en mi familia celebramos lo que llamamos San Junio ya que este mes lo tenemos repleto de cumpleaños y santos, así que decidimos que un día, el que nos venga mejor a todos, tiramos la casa por la ventana y hacemos una gran comida familiar ¡¡y me encantaaa!!

Aquí os dejo la receta de esta tarta:

INGREDIENTES:

1 lámina de masa quebrada o mas brisa

Para el relleno:
3 cucharadas de maizena
3 cucharadas de harina
225 gr de azúcar glas
350 ml. de agua
6 yemas
Zumo de 3 limones
Ralladura de 1 limón
45 gr. de mantequilla

Para el merengue:
6 claras de huevo
200 gr. de azúcar glas
Un poco de zumo de limón

PREPARACIÓN:

Pintamos con mantequilla y enharinamos el molde en el que vayamos a hacer la tarta. Extendemos la mas por encima cubriendo la base y las paredes del molde bien y cortamos el sobrante. Podemos hacerlo con un rodillo pasándolo por el borde del molde. Le ponemos unos garbanzos encima para que no se creen burbujas y horneamos con el horno precalentado a 180 grados unos 15 minutos o hasta que veamos que empieza a coger un color dorado.


Mientras que tenemos la masa en el horno vamos haciendo el relleno.

En un bol mezclamos la maizena con la harina y el azúcar. En un cazo ponemos esta mezcla junto con el agua y dejamos que el azúcar se derrita a fuego lento. Mientras separamos las claras de las yemas y batimos las yemas.

Subimos un poco la temperatura del fuego sin dejar de revolver hasta que empiece a espesar, no tomará demasiado. Cuando esté ya un poco espeso echamos un poco sobre las yemas e integramos. Después volvemos a pasarlo todo al cazo y no dejamos de revolver hasta que espese un poco más. Agregamos el zumo y la ralladura de limón y la mantequilla. Cuando este todo bien integrado y con la consistencia de una crema lo retiramos del fuego.

Para entonces ya tendremos la mas lista.

Ahora pasamos al merengue. Yo prefiero hacerlo con robot porque se que a mano me costaría una vida y parte de otra, soy muy vaga. Entonces ponemos las claras (que las había guardado en la nevera para que estuviesen frías) y el limón en el bol de la batidora y empezamos a subir a punto de nieve. Vamos echando poco a poco y como en forma de lluvia el azúcar sin dejar de batir. Cuando nos empiecen a salir picos, o si nos atrevemos demos la vuelta al bol y vemos que no se cae, nuestro merengue estará perfecto.



Ahora ya solo queda montarlo y hornearlo. Ponemos la crema sobre la masa (acordaros de quitar los garbanzo eeeh) y encima el merengue. Yo lo hice un poco en forma de montañita, pero ya al gusto de cada uno. Es muy importante que el merengue toque por todas partes el borde de masa, ya que si no se desplazará, lo se por experiencia...



Lo horneamos durante unos 20 minutos o hasta que veáis que el merengue empieza a tostarse un poquito. Si creéis que la capa de crema es muy gorda podéis hornearla unos minutos antes y después poner el merengue, pero a mi ya os digo que no me hizo falta.




NOTA:Los garbanzos que utilizo como peso sobre la masa quebrada me suelen servir para unas cuantas veces, por lo que cuando están fríos los guardo para la siguiente vez.

Espero que la probéis y la compartáis, que si tenéis una madre como la mía, ¡no la veréis delante!



Feliz y dulce martes ;)