jueves, 19 de octubre de 2017

Bizcocho de chocolate blanco y moras

¡Buenos días! Menuda semanita, no he parado y no he podido subir la receta a tiempo :(

Durante esta semana de locos tras el puente, he ido sacando ratitos para hacer un bizcocho delicioso. Un día a la compra, el siguiente la receta, otro las fotos... Así, poco a poco se me pasaban los días hasta hoy, que al fin he podido desayunarlo y decir 100% segura que está buenísimo y puedo compartirlo con vosotros.

Voy rápidamente al lio, porque para seros sincera no estoy muy inspirada y no me quiero poner a hablar como una loca sin decir nada. Así que aquí os dejo la receta.

INGREDIENTES:



200 gr. de harina
150 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar
150 gr. de chocolate blanco
4 huevos
8 gr. de levadura química
150 gr. de moras
Una pizca de sal


PREPARACIÓN:

Derretiremos el chocolate blanco y la mantequilla. Podemos hacerlo en el microondas a baja potencia durante periodos cortos de tiempo y removiendo entre cada uno de ellos, o al baño María. Dejamos que atempere un poco porque después se lo añadiremos a los huevos y no queremos que nos salga una tortilla. Bueno es un poco exagerado, pero más vale prevenir jajaja

En un bol batimos los huevos junto con el azúcar hasta que espume. Si lo hacemos con una batidora de varillas eléctrica será más rápido y sencillo.

Ahora añadimos a los huevos con azúcar la mezcla del chocolate que hicimos antes.

Tamizamos la harina junto con la levadura y la pizca de sal y lo integramos en la masa.

Por último añadimos las moras. Un truco cuando añadamos frutas o cualquier tipo de tropezón a un bizcocho es echarle primero un poco de harina para que nos quede repartido por toda la masa y no vaya directamente hacia el fondo. Y otra cosa que hice, fue partir las moras a la mitad porque eran gigantescas y queria tener más para que nos encontrásemos más mientras lo comemos.

Con el horno precalentado a 180ºC horneamos el bizcocho durante unos 45-50 minutos. Tenemos que estar pendientes, ya sabemos que cada horno va por libre, y comprobar la cocción un un cuchillo, un alfiler de tejer (de esos largos y un poco gorditos) o lo que usemos cada uno en estos casos. Si sale limpio es que está perfecto y si no tendremos que dejarlo en el horno unos minutos más.
Decoramos con unas moras y un poco de azúcar glas, o no decoramos si no queremos, y listo para degustarlo.
El resultado es un bizcocho super esponjoso y sabroso, perfecto para la merienda o el desayuno. Hace varios años recuerdo que fui a una cafetería donde me pusieron una porción de bizcocho de chocolate blanco y me encantó. A raiz de ello tenia mogollón de ganas de hacerlo pero nunca me acordaba. Al fin me he decidido y lo he combinado con moras porque me parece que queda delicioso. ¿Qué os parece? Estoy segura de que si os animáis a probarlo os encantará, y si no sois muy fans de las moras, simplemente quitárselas, que seguirá siendo un bizcocho para chuparse los dedos :)
Así que con esta porción me despido por hoy y hasta la semana que viene.
Muack!!

martes, 10 de octubre de 2017

San Jacobos super fáciles

¡Bienvenidos un martes más! Pues sí, por aquí seguimos, y si, otra vez con una receta salada. Creo que nunca antes habíamos puesto dos seguidas, pero es que este fin de semana he comido estos deliciosos San Jacobos después de mucho tiempo, y he querido añadirlos al libro de recetas.

Es lo más sencillo del mundo mundial. Puede que los que soláis comer sean mucho más gorditos, o tal vez sean los congelados (si es así dejad de comprarlos que estos están mucho mejor), pero en mi casa siempre han sido de esta manera, y así os los traigo. Yo nunca pido San Jacobos fuera de casa porque no hay ninguno que se asemejen a estos, los de mi madre y que también nos preparaba mi abuela.



INGREDIENTES (10 unidades):

10 lonchas jamón cocido
10 tranchetes de queso
3 huevos
Pan rallado
10 palillos

PREPARACIÓN:

Uno de los pasos más importantes es sacar lo ingredientes de la nevera un rato antes de prepararlo, así atemperan. Es fundamental sobretodo con el jamón, porque así no se nos rompe al despegar las lonchas.

Preparamos la mesa como si fuese una cadena de montaje y así lo tenemos todo a mano.
Comenzamos extendiendo una loncha de jamón. Ponemos encima, hacia un lado dejando un poco de separación con el borde, un tranchete de queso. Doblamos por la mitad y cerramos con un palillo.
Ahora podemos pasarlo directamente por pan-huevo-pan, o podemos montar todos los San Jacobos y después hacer este paso. Yo prefiero montarlos todos para después solo mancharme las manos al final.
Entonces, una vez que los tenemos montados, pasamos el San Jacobo primero por pan rallado, después por huevo batido y finalmente otra vez por pan rallado.
Ya solo queda freírlos en abundante aceite caliente. No llevaran mucho tiempo, ya que no hay que cocinar el interior, solamente que se doren y se funda el queso.

Podemos acompañarlos con patatas fritas, ensalada o incluso he visto meterlos en bocadillo. Eso ya como más os guste.

¿Qué os parece? A que es una receta super fácil :)
Espero que os guste, y nos vemos en la siguiente.

Muack!

martes, 3 de octubre de 2017

Tosta de lomo al romero y queso de cabra

¡Buenas! Aquí seguimos, ya empezando nuevo mes y con una receta nueva y deliciosa. 

La semana pasada fui a cenar con una de mis mejores amigas, bueno más bien es como si fuese mi hermana ya que vivimos juntas uno de los mejores años de nuestras vidas. Nos fuimos sin conocernos prácticamente a vivir juntas, a un país extranjero y sin conocer a nadie más. Aunque pasen los años y que además no vivimos ni remotamente cerca la una de la otra, por no decir que nos separan unos cuantos países, siempre que podemos aprovechamos para vernos. Esta última vez fuimos a un restaurante de Oviedo en donde preparan mogollón de cosas como tapeo, hamburguesas, tostas... El local está en el centro de la ciudad y se llama De boca a boca. Ella se pidió una hamburguesa que tenía una pinta increíble y con unas patatas de las buenas, de esas que parecen que acaban de salir de la cocina de tu abuela. Yo por el contrario me pedí una tosta deliciosa, si leo en una carta queso de cabra no puedo mirar hacia otro lado jajajaja.

Así que estaba taaan rica que he decidido recrearla en casa. La tosta original era de lomo al romero con queso de cabra y cebolla caramelizada. No me gusta mucho la cebolla caramelizada, por eso pedí que no me la pusieran y ahora tampoco la añadiré, pero si os gusta ya sabéis, es una combinación perfecta que le da un puntito dulce. Yo creo que también le puede ir muy bien un poco de miel si no te gusta la cebolla caramelizada. Si lo probáis ya me diréis ;)

Ahora vamos a por la receta.


INGREDIENTES:

Cinta de lomo de cerdo
Romero
Ajo
Aceite
Sal
Rulo de queso de cabra
Pan (mejor hogaza o chapata)
Cebolla caramelizada (opcional)

PREPARACIÓN:

Dejamos macerar  al menos un par de horas el lomo untado con una mezcla de aceite, romero, ajo y sal. Después lo hacemos a la plancha.
Cortamos el pan, ponemos encima el lomo y sobre éste unos medallones de queso de cabra.
Metemos al horno con calor solo por arriba hasta que el pan se tueste y el queso se derrita un poquito.
Cuando lo saquemos ya podemos hincarle el diente tratando de no quemarnos demasiado. Si, lo digo por experiencia jajaja. Me entra el ansia viva cuando quiero comer algo que se que me encanta. Me suele pasar con la lasaña, nunca dejo que enfríe un poco, pero es que no tengo remedio.
Espero que os guste y si os animáis a probarlo nos lo contéis por redes sociales ;)

¡Feliz martes!


martes, 26 de septiembre de 2017

Tarta de nuez rápida y sencilla

¡Hemos vuelto! Después de una ausencia de dos meses sin previo aviso ni nada, volvemos con una receta nueva.

Ya sabéis que Cris está en algún punto del mundo navegando, aunque seguro que pronto la tenemos de vuelta. Pero yo, que ahora estoy al timón solita hasta que vuelva, os tuve muy abandonaditos. Resulta que me pasé el verano trabajando y el tiempo libre que tenía me dedicaba a dormir y poco más, pero he vuelto y tras una semanita de descanso lo hago con las pilas cargadas y con ganas de meterme en la cocina de nuevo. Sin embargo para empezar os traigo con una receta muy sencillita, con solo tres ingredientes y, he de decirlo, solo apto para amantes de las nueces (osea, como yo jajaja).

Esta receta la vi en una página de recetas de Facebook, solo que la masa la preparaban también, y yo para hacerla más sencilla y rápida he utilizado una lámina de masa brisa. Os dejo aquí el enlace a la receta original. Y ahora vamos con esta versión.

INGREDIENTES:
400 gr. de nueces
400 gr. de leche condensada
1 lámina de masa brisa


PREPARACIÓN:

Comenzamos precalentando el horno a 180ºC.

Pintamos con un poco de mantequilla y enharinamos el molde de tarta que vayamos a utilizar. En mi caso es un molde no desmontable, por esa razón es imprescindible este paso. Sin embargo, aunque se pueda desmontar, siempre viene bien hacerlo para evitar complicaciones cuando vayamos a servir la tarta.
Extendemos la masa sobre el molde y la ajustamos a todas las superficies. Cortamos la masa restante y con un tenedor pinchamos un poco la base de nuestra tarta.
En un bol juntamos las nueces y la leche condensada. Le damos unas vueltas para que se impregnen todas las nueces con la leche condensada.
Vertemos la mezcla sobre la base de la tarta y lo aplanamos tanto como sea posible para que quede lo mas homogéneo que podamos.

Horneamos unos 30 minutos a 180ºC. Tenemos que echarle un ojo para que no se nos quemen aquellas nueces que sobresalgan un poco. 
Tenemos que dejar enfriar antes de desmoldar y echarle las manos a la tarta.

Como podéis ver es una tarta super sencilla, perfecta para salir de un apuro con 3 cosas fáciles de encontrar en el súper y además si tenemos niños por casa se lo pueden pasar genial ayudando a hacerla.
He de admitir que es un poco, no se... empalagosa, aparte de deliciosa. Como dicen, lo cortés no quita lo valiente jaja. Da para muchiiiiisimo, ya que después de una porción, no muy grande, ya quedas totalmente satisfecho. La puedes acompañar con un poco de nata montada o de helado si lo prefieres. O como hemos en casa, sola acompañada de un cafecito. ¿Os animáis a probarla?

Espero que os haya gustado el regreso y nos vemos la semana que viene ;)

Muaack!

miércoles, 19 de julio de 2017

Baklava de pistachos y limón

¡Buenas! Aquí estamos una semana más, aunque un pelín tarde ya que ayer no pudimos subir la receta. Pero la espera me parece que ha sido buena porque os traemos una baklava para chuparse los dedos. 

Hace meses, cuando preparé los "dofres" con sirope de limón (receta aquí), me sobró bastante sirope y estuve buscando que hacer con ello. Y he encontrado la receta perfecta, pero mientras tanto conservé el sirope en un recipiente hermético de cristal en la nevera. Bueno pues resulta que un día viendo uno de los programas de Gordon Ramsay en Canal Cocina, hizo esta baklava y a mi se me encendió la bombilla. El problema que tuve fue que la masa filo no la venden en ninguno de los supermercados de donde vivo, así que hasta que no fui un día por Mercadona (allí lo encontráis seguro) no he podido ponerme manos a la obra.

Es una receta muy sencilla y que necesita muy pocos ingredientes, lo único un poco especial es las hojas de masa filo. Por otra parte, yo he hecho la mitad de la cantidad que manda la receta original que podéis encontrar en la página de Canal Cocina. No quería que me saliese gigante y además con un solo paquete de masa filo fue suficiente, porque partí las hojas a la mitad y así tuve para unas 20 capas.


INGREDIENTES:
1 paquete de masa filo (unas 8-10 hojas)
150 gr de pistachos sin sal
50 gr. de azúcar
Ralladura de 1 limón
50 gr. de mantequilla derretida
Sirope de limón 



PREPARACIÓN

Comenzamos pelando los pistachos y triturándolos. Les añadimos la ralladura de limón y el azúcar.

Cortamos, si nos hace falta, las hojas de masa filo para que se ajusten a nuestro molde, que si es rectangular nos resultará mucho más cómodo.

Ahora toca la tarea repetitiva. Untamos el fondo del molde con la mantequilla derretida y colocamos la primera capa de masa filo. Espolvoreamos la mezcla de ingredientes secos (una capa finita) y colocamos otra hoja de masa filo. Pintamos con mantequilla y volvemos a empezar. Al final es mantequilla - masa filo - pistachos con limón y azúcar. Así una y otra vez hasta que se nos acaben los ingredientes, terminando con una hoja de masa filo pintada con mantequilla. 

Ya nos queda la parte maaaaaaas difícil de todas, y no va con ironía. Toca cortar la baklava en rectángulos, que es la forma tradicional. Digo que es la más dificil porque la hoja de masa filo impregnada con mantequilla no para de moverse y si la sujetas se  te pega a los dedos. Así que hay que ser muy cuidadoso para intentar no destrozarla.

La metemos unos 15 minutos en el horno precalentado a 180 ºC. No juzguéis mucho el mío porque me despiste y estuvo 18 minutos :S

Cuando sacamos nuestra baklava ya dorada la impregnamos con el sirope para que lo absorba bien y no sea muy seca.

Para hacer el sirope podéis usar la receta que hicimos para acompañar los "dofres" (pincha aquí) o la receta de Gordon Ramsay (pincha aquí). Acordaros de hacer la mitad de las cantidades.

¿Qué os parece? Es una receta muy sencilla y entretenida yo creo.

Ahora toca esperar un poquito para no abrasarnos y poder comernos un trocito, o unos cuantos ;)

Feliz semana, ya estamos a la mitad y no queda nada para disfrutar del finde.


 Muack :)

martes, 11 de julio de 2017

Polos de sandía y kiwi

¡Hola hola! Otro martes veraniego por aquí :)

Aunque he de decir que no estan habiendo unos días muy propios de sol y playa por Asturias, me ha apetecido probar a hacer unos polos de fruta 100%. He probado a hacer polos de Nutella (os dejo aquí la receta), de leche de almendras con chocolate, cuando estaba recuperándome de la operación de anginas el año pasado hice polos de Aquarius de naranja y de Coca-cola y también cuando era peque comía muchos polos de petit-suisse, que me encantaban. Pero nunca los había hecho de fruta, así que ya era hora. Se ven por todos los blogs, por las redes sociales, videos... y yo quiero saber si son tan fabulosos como parecen, así que llegó el día de ponerme manos a la obra y probarlos.

INGREDIENTES:

350 gr. de sandía
150 gr. de kiwi (aprox. 2 unidades)
2-3 cucharaditas de azúcar (opcional)



PREPARACIÓN:

Empezamos cortando en trocitos la sandía y quitándole las pepitas. Os prometo que esta es la parte más dura jajaja. 

Trituramos la sandía, llenamos unos 2/3 los moldes para los polos y lo metemos al congelador hasta que se congele un poco, una hora aproximadamente. Así cuando añadamos la parte del kiwi no se nos fusionaran los colores demasiado y veremos la diferencia entre los sabores.

Ahora pelamos y troceamos los kiwis. Yo procuré quitar la parte central ya que es más dura. Si los kiwis están muy verdes y nos resultan un poquito ácidos podemos añadirles un poco de azúcar, que en mi caso fueron dos cucharaditas.

Sacamos del congelador los polos, le añadimos el tercio restante de kiwi y los volvemos a meter hasta que se congelen por completo, al menos 4 horas más.

Como mis moldes tienen como una tapita que va unida al palo del polo, cuando metí la parte de sandía al congelador lo hice sin esa parte para después poder añadir el kiwi. Como no se congelará como una piedra, después podremos clavar perfectamente el palito.

Una vez que los tenemos listos, calentamos un poco con las manos el molde del polo y lo sacamos. Es el último paso para poder disfrutar de este placer helado, ya que además de ser super sanos están buenísimos, confirmado.

Espero que os guste esta propuesta, pero también podéis utilizar otras frutas, las que más os gusten ;)


¡Feliz martes!

martes, 4 de julio de 2017

Empanada de cecina y queso de cabra

¡Primera receta de julio! Como pasa el tiempo, ¿no? A lo tonto y a lo bobo ya hemos pasado el meridiano del año. Ya hace calorcito y cada vez podemos ir más de excursión, hacer rutas, picnics, vamos mas a la playa, hacemos barbacoas y muchas mas cosas al aire libre. Y que mejor que para estas fechas una receta sencilla y perfecta para llevárnosla a donde sea que vayamos a comer. Las empanadas son muy recurrentes y están buenísimas. 

Hoy os digo como preparé mi primera empanada de cecina y queso de cabra. La he comido muchas veces pero hasta este momento no había hecho esta combinación, aunque si otras, porque ya os digo que para cualquier barbacoa c comida con amigos allí aparezco yo con una o dos empanadas y siempre triunfan. Y lo mejor de todo es que como las preparó yo, con hojaldre del que se compra listo para utilizar en el super, es lo más rápido y sencillo del mundo mundial.

INGREDIENTES:
2 láminas de hojaldre
Cecina
Queso de cabra
Tomate (opcional)
1 huevo

PREPARACIÓN:

Como podéis ver, he puesto que el tomate es opcional. Esto es así porque en mi casa no gusta mucho, pero a quien si le guste queda muy rico, que aunque esta vez no lo llevaba, lo he probado y queda muy jugoso. Por otro lado, utilicé queso de cabra en rulo porque es el que más me gusta y adémas se funde genial en el horno.

Empezamos precalentando el horno a unos 180 ºC antes de comenzar con el montaje.

Para montar la empanada estiramos una lámina de hojaldre y si queremos la cubrimos con rodajas de tomates, eso sí, dejando al menos un centímetro din cubrir por los bordes. Si no ponemos el tomate comenzamos con la cecina. Después ponemos una capa de queso de cabra, yo lo desmenucé en trozos grandes para esparcirlo mejor y le quité el reborde para después no encontrármelo mientras como. Finalmente volvemos a poner otra capa de cecina.

Se que la cecina es un poco fuerte y puede que a alguien no le gusta, pero con jamón serrano tambien queda de cine.

Ahora estiramos la segunda lámina de hojaldre y la ponemos encima del relleno. Unimos los bordes enrollándolos hacia dentro y pellizcándolos un poquito para que no se despeguen en el horneado. Hacemos unos cortes pequeñitos en el hojaldre y pintamos con huevo batido.

Metemos en el horno por unos 20-30 minutos o hasta que veamos que el hojaldre esté dorado. Lo dejamos enfriar antes de comerlo y listo.


Aun sin el tomate quedo jugosa, además de ser super sabrosa. ¿No os dan ganas de ir de excursión y llevaros un poquito? A mi desde luego que si y se que la repetiré pronto ;)


¡Feliz martes!