martes, 10 de julio de 2018

Bacalao dorado

¡Hola hola! Aquí estamos otro martes más, y aprovecho que este mes me he hecho un viajecito por el pais vecino para traeros una receta realmente deliciosa, aunque la verdad es que aunque esta receta es portuguesa (como no, llevando bacalao) yo la conocí en Badajoz (tierra que pise el volver de Portugal) y me ha robado el corazón, la receta y un poco también la tierra donde la comí, aunque siendo asturiana me dais sol y me enamoro de lo que sea, no soy muy exigente (jajaja). Bueno no me enrollo más, os presento una receta que se va a convertir en vuestro favorito seguro!


Ingredientes:

400 gr. de migas de bacalao salado (100 gr. por comensal)
8 huevos grandes (2 huevos por comensal)
1 cebolla grande
1 bolsa de patata paja (Esta en extremadura la encontrareis en cualquier supermercado, para el resto igual teneis que hacerla en casa)
Sal (sólo un poquito) y pimienta negra recién molida (al gusto)
Perejil/cilantro fresco recién picado (para decorar)
Aceite de oliva virgen extra (para el revuelto)

Preparación:

El nombre de Bacalhau Dourado o Dorado viene por el color amarillo intenso que proporcionan el huevo y la patata frita. Es un plato de aprovechamiento y de sobras. Lo mejor para prepararlo es comprar las migas de bacalao salado, que suelen ser los recortes de piezas más grandes de bacalao.

Primero tendremos que desalar el bacalao, para ello el pescado tienen que quedar cubierto de agua en abundancia. Los trozos grandes tardaran unas 48 horas, con cambio de agua cada 6 horas aproximadamente. Las partes más finas se desalarán durante 36 horas, con cambio de agua cada 8 horas. Los restos y el bacalao desmigado suelen desalarse primero bajo el grifo de agua fría durante 10 minutos. Luego los dejamos en remojo durante 3 horas con un cambio de agua tras 1 hora y media, con eso es suficiente.
Mientras el pescado se esté desalando debe permanecer a una temperatura entre 6º y 8º C dentro del frigorífico, ya que a temperatura ambiente puede fermentar.

Una vez desalador el bacalao empezamos con la receta en si, primero prepararemos un sofrito con el bacalao y reservamos. Mientras se prepara el sofrito vertemos las patatas paja en una fuente y rehogamos ligeramente con leche (para que ablanden)



Una vez hecho este paso mezclamos el sofrito del bacalao, las patatas paja y el huevo batido. Ahora toca remover, con fuego medio y dos cucharas de madera, suavemente durante 2-3 minutos hasta cuajar el revuelto. No mucho, que nos quede jugoso, no nos debemos pasar y las patatas deben quedar un poco crujientes.


Picamos el perejil o cilantro, yo he usado perejil porque no tenia cilantro pero si quereis preparar la verdadera receta portuguesa ponerle cilantro que los portugueses son unos enamorados del "coentro"



¡Feliz martes!



miércoles, 4 de julio de 2018

Pan de plátano vegano (Vegan Banana Bread)

Este último fin de semana tuve reunión de amigas. Llevábamos sin vernos muchos meses, demasiados, y decidimos juntarnos esta vez en mi casa a pasar el fin de semana. Les pregunté si les apetecía que les preparase algo especial para desayunar y la respuesta fue ¡BANANA BREAD!  Después de un fin de semana de excesos comiendo fuera y no cosas suaves precisamente, perfecto para mi dieta, el domingo queríamos algo healthy para compensar. Esto me daba la excusa perfecta para probar una receta nueva y si salia bien enseñárosla. Nunca había preparada un pan de plátano y estuve buscando muchas recetas. Quería algo sano pero sencillo, con ingredientes que pudiese encontrar fácilmente, así que al final cogí una receta base y cambié algunas cosas para que fuese lo más saludable posible. Así que aquí esta el resultado y os puedo asegurar que fue inmejorable. He de decir que lo que sobro se lo llevo una de mis amigas para casa y a la mañana siguiente ya no quedaban ni las migas jajaja.
¡Vamos a por ello! Ya veréis que fácil y rápido es de preparar.

INGREDIENTES:

4 plátanos maduros
1/4 de taza de aceite de coco derretido
1 chorrito de esencia de vainilla
1 y 3/4 de taza de harina de espelta (100% integral)
1/3 de taza de panela
2 cucharaditas de levadura en polvo
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/2 taza de pepitas de chocolate negro


PREPARACIÓN:

Lo primero de todo es precalentar el horno a 180 ºC.

Ahora si, comenzamos machacando bien los plátanos. Como están maduros no nos costará mucho.
Añadimos los líquidos, es decir la esencia de vainilla y el aceite de coco que habremos derretido previamente temiéndolo unos segundos en el microondas. Integramos bien.
En un bol a parte ponemos todos los ingredientes secos menos el chocolate y mezclamos. Vamos integrando a la mezcla anterior de poco en poco para que no nos queden grumos y sea más fácil.
Una vez que tenemos la masa lista, añadimos las pepitas de chocolate y pasamos a un molde de bizcocho alargado.
Horneamos 30 minutos o hasta que al pinchar con un cuchillo éste salga limpio. Si sale un poco sucio de chocolate significará que hemos atravesado una pepita, pero lo importante es que no esté sucio de masa. Si es así, lo dejamos unos minutos más controlándolo cada poco.
Sin buscarlo hemos preparado un desayuno vegano. Nunca me había planteado este tipo de cocina, pero he de decir que por lo que llevo probado me ha gustado. No tienen que ser únicamente platos de verduras, sino que hay innumerables recetas tanto dulces como saladas y estoy segura que iré probando más. Aunque no busco tener una alimentación vegana ni mucho menos, nunca esta de más probar cosas nuevas ;)
Espero que lo probéis y os guste tanto como nos ha gustado a nosotras. Si es verdad que sabe mucho a plátano, obviamente es de plátano, pero las chispitas de chocolate le dan un toque irresistible.

Y hasta aquí este  nuevo experimento. Nos  vemos con más recetas en las próximas semanas.

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 26 de junio de 2018

Helado de pistacho

¡Buenas! Vuelve a casa el hijo prodigo. Tras meses lejos de los fogones y rodeada de mar, aquí estoy de nuevo. Y vuelvo con una receta de esas que ya apetecen con el calor, helado de pistacho. Aunque no sé yo si Sofía la podría tomar en su dieta, porque os aviso que es un helado un poco bomba, pero queda cremosísimo.

INGREDIENTES:

200 gr. de pistachos 
125 gr. de azúcar
35 ml. de agua
60 gr. de harina de almendra;
1 ó 2 cucharadas de aceite de girasol
(Hasta aquí los usaremos para preparar una pasta de pistachos, con la cual haremos el helado)
700 gr. de yogur griego
400 gr. de leche condensada
PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos es preparar la pasta  meter la heladera en el congelador, ya sabéis un día antes de hacer el helado, que luego os pasa como a mí y se os ocurre que queréis helado cuando veis la heladera en el armario y no posible es.

Una vez que tenemos congelada nuestra heladera, ahora si vamos a preparar una pasta de pistacho con la cual prepararemos el helado, esto es para que tenga más sabor que si le echamos directamente los pistachos al helado.
Para ello tostaremos en una sartén los pistachos con la cucharada de aceite de girasol, tened en cuenta que no puede ser aceite de oliva porque daría mucho sabor pero si podría sustituirse por otro aceite suave, así mismo la cantidad de aceite depende un poco de los propios pistachos pues como buen fruto seco sueltan su propio aceite. Una vez que los tenemos tostaditos, los ponemos en el vaso de la batidora con el azúcar, el agua y la harina de almendra. Y batimos hasta tener una pasta homogénea.

Una vez que tenemos esta pasta lo ponemos junto con el yogur y la leche condensada en la heladera y trabajamos hasta tener nuestro helado.

Y ya solo nos queda el paso más maravilloso ¡disfrutarlo! Hasta el próximo post con otra receta deliciosa, ahora es vuestro turno.

 ❤ C. García. 

martes, 12 de junio de 2018

Espagueti al ajillo con gambas

¡Buenos días! Una semana más por aquí, aunque un poco de refilón. Hoy os quería enseñar una receta de la que ya os hable. Cuando os contaba como hacemos la boloñesa en casa os dije que había otra receta de pasta que me gusta mucho y que ahora en la dieta me ha dado como un soplo de aire fresco, ya que me encanta y poder seguir tomándola exactamente igual de da mucha felicidad. Esa receta es, como podéis ver en el título, los espagueti al ajillo con gambas. Es una de las recetas más simples y sencillas de hacer del mundo mundial, pero en su simpleza se encuentra la magia. Definitivamente me encanta jajaja, creo que eso ha quedado muy claro.
No os pondré cantidades exactas por que es de esas recetas que hay que hacer a ojo según el gusto de cada uno. Vamos allá

INGREDIENTES:
Gambas peladas )en mi caso era congeladas)
Ajo picado
Aceite de oliva
Espaguetis

PREPARACIÓN:

Ponemos un buen chorro de aceite de oliva en una sartén amplia, ya que aunque las gambas no ocupan mucho, después la utilizaremos para rehogar la pasta.

Añadimos el ajo picado, según el gusto, y lo freímos un poquito. Seguidamente añadimos las gambas y dejamos que de hagan durante unos minutos con la tapa de la sartén puesta.
Mientras tanto estaremos cociendo la pasta según marque el fabricante.

Cuando las gambas estén listas, añadiremos la pasta ya cocida y bien escurrida a la sartén y saltearemos bien para que se impregne de todo el sabor.
Servimos con un poco de Parmesano en polvo y ya tenemos un plato de pasta para chuparse los dedos.
¿Veis que fácil y rápido es de preparar? Un plato perfecto para una comida del día a día deliciosa y seguro que como a mi os saca una sonrisa. Pequeños placeres de la vida ;)
¡Nos vemos en el siguiente post con más recetas ricas!

Muack!
Sofía G. Llaca


miércoles, 30 de mayo de 2018

Galletas de avena saludables

¡Buenas tardes! Otra vez vuelvo tarde... Pero poco a poco volverá todo a la normalidad. Además ahora ya esta Cris unos meses por aquí, así que volverá con más recetas ¡Que bieeen! 

Hace tiempo que quería probar unas galletas de avena caseras y ahora con la dieta me he decidido, ya que son unas galletas saludables y puedo tomarlas en el desayuno. Siempre me ha llamado la atención la receta de Auxy Ordoñez del canal de YouTube Postres Saludables, así que esa es la que vamos a probar hoy. Si queréis ver su video os dejos el enlace aquí.


INGREDIENTES:
2 cucharadas de aceite de coco
3 cucharadas de panela
1 sobre de stevia
1/4 taza de leche desnatada caliente
1 1/2 tazas de copos de avena
1/3 taza de harina de avena

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Comenzamos mezclando en un bol el aceite de coco con la panela y la stevia. La stevia se añade para que les de un poquito más de dulzura sin añadir calorías.
Después vertemos la leche caliente para que derrita el aceite de coco y revolvemos. Si quisiésemos hacer una versión vegana solo haría falta cambiar la leche por cualquier bebida vegetas como la leche de avena o de almendra por ejemplo.
Finalmente integramos en la mezcla los copos y la harina de avena. Nos va a quedar un masa compacta y nada pegajosa que podremos coger con las manos y no se nos desmoronará. Si vemos que es necesario añadimos uno pocos más de copos.
Con la ayuda de una cuchara, o como en mi caso de una cuchara de helado, haremos bolitas del mismo tamaño y las aplastaremos con los dedos para que nos queden finitas

Horneamos unos 12 minutos hasta que empiecen a verse los bordes doraditos. Si las dejamos poco cocidas no quedarán tan crujientes.
En mi caso me salieron solamente 8 galletas, pero si queremos más podemos doblar las cantidades. Aunque sinceramente prefiero hacer de pocas en pocas para que no les dé tiempo a ponerse blanditas.

¡ Y listo! Ya tenemos el desayuno para mañana. Espero que os guste y os animéis a probarlas.

Muack!
Sofía G. Llaca

martes, 15 de mayo de 2018

Espagueti a la boloñesa

¡Buenos días! No se si os seguiréis acordando de mi, hace casi un mes que no publico ninguna receta (¡casi un mes!). Pero tengo una razón, me he puesto a dieta. Pero no a dieta de que cocinas lo que quieres controlándote un poquito, si no a dieta de verdad, de nutricionista con sus menus diarios y pesando raciones. Ya era hora, así que me plante y dije que este año si que si hago la operación bikini. Y mi excusa para no haber publicado es muy simple, no me apetecía. Con el cambio de comidas no me atraía el hecho de ponerme a cocinar cosas que probablemente no pudiese comer, y los menus que tenia eran bastante aburridos. Sin embargo hoy quiero celebrar que la pasta vuelve a mi vida ¡siiii! 

Hoy os voy a enseñar como hacemos los espagueti boloñesa en mi casa, de una manera super fácil y además casi podría decirse que de dieta jajaja. Tengo otra receta de espagueti pendiente, una de mis favoritas, así que no tardaré en publicarla. Pensaba que ya la tenía aquí pero no. Os lo cuento para que no penséis que me he vuelto loca solo subiendo recetas de pasta. Intentaré no ponerla la semana que viene para no saturar, pero vendrá pronto.

Ahora voy a dejar de enrollarme y vamos con la receta

INGREDIENTES (4 personas):

400 gr. de carne picada
1/2 cebolla picada
1 pastilla de Avecrem
1 cucharada de aceite
Ajo en polvo
Perejil
Un chorrito de Brandy (o vino blanco)
Salsa de tomate casera

PREPARACIÓN:

Comenzamos picando la cebolla y la sofreímos en una sartén caliente con un poco de aceite. 

Cuando la cebolla haya cogido un poco de color, añadimos la carne picada. Con la ayuda de una cuchara de madera desmenuzamos la carne.
Añadimos las especias, es decir, desmenuzamos la pastilla de Avecrem, el ajo en polvo y el perejil. No os pongo cantidades porque esto va un poco a ojo según el gusto de cada uno.
Sellamos la carne dandole unas vueltas para que se haga homogéneamente. Una vez que haya cambiado de color le añadiremos un chorrito de Brandy o en un defecto vino blanco y dejamos que reduzca con la tapa puesta.
Una vez que tenemos la carne lista es el momento de añadirle salsa de tomate, en mi caso eran unos 350 gr., pero aquí también va al gusto, ya que hay a quienes le gusta con más salsa o con menos.
Mientras la salsa da un hervor para que se mezclen todos lo sabores bien, coceremos unos espagueti.
¡Y llegó el momento de servir! En mi caso me serví un plato pequeñito y sin queso Parmesano en polvo, pero definitivamente si pudiese le echaría bien de queso, porque me encanta y le da un toque riquísimo.
Hasta aquí la receta de hoy. Espero que os guste, y os prometo que poco a poco volveré a hacer recetas como antes, ya que ahora no estoy tan sensible con la comida que no puedo comer, al menos por ahora.
¡Nos vemos la semana que viene!

Muack!
Sofía G. Llaca