martes, 12 de junio de 2018

Espagueti al ajillo con gambas

¡Buenos días! Una semana más por aquí, aunque un poco de refilón. Hoy os quería enseñar una receta de la que ya os hable. Cuando os contaba como hacemos la boloñesa en casa os dije que había otra receta de pasta que me gusta mucho y que ahora en la dieta me ha dado como un soplo de aire fresco, ya que me encanta y poder seguir tomándola exactamente igual de da mucha felicidad. Esa receta es, como podéis ver en el título, los espagueti al ajillo con gambas. Es una de las recetas más simples y sencillas de hacer del mundo mundial, pero en su simpleza se encuentra la magia. Definitivamente me encanta jajaja, creo que eso ha quedado muy claro.
No os pondré cantidades exactas por que es de esas recetas que hay que hacer a ojo según el gusto de cada uno. Vamos allá

INGREDIENTES:
Gambas peladas )en mi caso era congeladas)
Ajo picado
Aceite de oliva
Espaguetis

PREPARACIÓN:

Ponemos un buen chorro de aceite de oliva en una sartén amplia, ya que aunque las gambas no ocupan mucho, después la utilizaremos para rehogar la pasta.

Añadimos el ajo picado, según el gusto, y lo freímos un poquito. Seguidamente añadimos las gambas y dejamos que de hagan durante unos minutos con la tapa de la sartén puesta.
Mientras tanto estaremos cociendo la pasta según marque el fabricante.

Cuando las gambas estén listas, añadiremos la pasta ya cocida y bien escurrida a la sartén y saltearemos bien para que se impregne de todo el sabor.
Servimos con un poco de Parmesano en polvo y ya tenemos un plato de pasta para chuparse los dedos.
¿Veis que fácil y rápido es de preparar? Un plato perfecto para una comida del día a día deliciosa y seguro que como a mi os saca una sonrisa. Pequeños placeres de la vida ;)
¡Nos vemos en el siguiente post con más recetas ricas!

Muack!


miércoles, 30 de mayo de 2018

Galletas de avena saludables

¡Buenas tardes! Otra vez vuelvo tarde... Pero poco a poco volverá todo a la normalidad. Además ahora ya esta Cris unos meses por aquí, así que volverá con más recetas ¡Que bieeen! 

Hace tiempo que quería probar unas galletas de avena caseras y ahora con la dieta me he decidido, ya que son unas galletas saludables y puedo tomarlas en el desayuno. Siempre me ha llamado la atención la receta de Auxy Ordoñez del canal de YouTube Postres Saludables, así que esa es la que vamos a probar hoy. Si queréis ver su video os dejos el enlace aquí.


INGREDIENTES:
2 cucharadas de aceite de coco
3 cucharadas de panela
1 sobre de stevia
1/4 taza de leche desnatada caliente
1 1/2 tazas de copos de avena
1/3 taza de harina de avena

PREPARACIÓN:

Precalentamos el horno a 180 ºC.

Comenzamos mezclando en un bol el aceite de coco con la panela y la stevia. La stevia se añade para que les de un poquito más de dulzura sin añadir calorías.
Después vertemos la leche caliente para que derrita el aceite de coco y revolvemos. Si quisiésemos hacer una versión vegana solo haría falta cambiar la leche por cualquier bebida vegetas como la leche de avena o de almendra por ejemplo.
Finalmente integramos en la mezcla los copos y la harina de avena. Nos va a quedar un masa compacta y nada pegajosa que podremos coger con las manos y no se nos desmoronará. Si vemos que es necesario añadimos uno pocos más de copos.
Con la ayuda de una cuchara, o como en mi caso de una cuchara de helado, haremos bolitas del mismo tamaño y las aplastaremos con los dedos para que nos queden finitas

Horneamos unos 12 minutos hasta que empiecen a verse los bordes doraditos. Si las dejamos poco cocidas no quedarán tan crujientes.
En mi caso me salieron solamente 8 galletas, pero si queremos más podemos doblar las cantidades. Aunque sinceramente prefiero hacer de pocas en pocas para que no les dé tiempo a ponerse blanditas.

¡ Y listo! Ya tenemos el desayuno para mañana. Espero que os guste y os animéis a probarlas.

Muack!

martes, 15 de mayo de 2018

Espagueti a la boloñesa

¡Buenos días! No se si os seguiréis acordando de mi, hace casi un mes que no publico ninguna receta (¡casi un mes!). Pero tengo una razón, me he puesto a dieta. Pero no a dieta de que cocinas lo que quieres controlándote un poquito, si no a dieta de verdad, de nutricionista con sus menus diarios y pesando raciones. Ya era hora, así que me plante y dije que este año si que si hago la operación bikini. Y mi excusa para no haber publicado es muy simple, no me apetecía. Con el cambio de comidas no me atraía el hecho de ponerme a cocinar cosas que probablemente no pudiese comer, y los menus que tenia eran bastante aburridos. Sin embargo hoy quiero celebrar que la pasta vuelve a mi vida ¡siiii! 

Hoy os voy a enseñar como hacemos los espagueti boloñesa en mi casa, de una manera super fácil y además casi podría decirse que de dieta jajaja. Tengo otra receta de espagueti pendiente, una de mis favoritas, así que no tardaré en publicarla. Pensaba que ya la tenía aquí pero no. Os lo cuento para que no penséis que me he vuelto loca solo subiendo recetas de pasta. Intentaré no ponerla la semana que viene para no saturar, pero vendrá pronto.

Ahora voy a dejar de enrollarme y vamos con la receta

INGREDIENTES (4 personas):

400 gr. de carne picada
1/2 cebolla picada
1 pastilla de Avecrem
1 cucharada de aceite
Ajo en polvo
Perejil
Un chorrito de Brandy (o vino blanco)
Salsa de tomate casera

PREPARACIÓN:

Comenzamos picando la cebolla y la sofreímos en una sartén caliente con un poco de aceite. 

Cuando la cebolla haya cogido un poco de color, añadimos la carne picada. Con la ayuda de una cuchara de madera desmenuzamos la carne.
Añadimos las especias, es decir, desmenuzamos la pastilla de Avecrem, el ajo en polvo y el perejil. No os pongo cantidades porque esto va un poco a ojo según el gusto de cada uno.
Sellamos la carne dandole unas vueltas para que se haga homogéneamente. Una vez que haya cambiado de color le añadiremos un chorrito de Brandy o en un defecto vino blanco y dejamos que reduzca con la tapa puesta.
Una vez que tenemos la carne lista es el momento de añadirle salsa de tomate, en mi caso eran unos 350 gr., pero aquí también va al gusto, ya que hay a quienes le gusta con más salsa o con menos.
Mientras la salsa da un hervor para que se mezclen todos lo sabores bien, coceremos unos espagueti.
¡Y llegó el momento de servir! En mi caso me serví un plato pequeñito y sin queso Parmesano en polvo, pero definitivamente si pudiese le echaría bien de queso, porque me encanta y le da un toque riquísimo.
Hasta aquí la receta de hoy. Espero que os guste, y os prometo que poco a poco volveré a hacer recetas como antes, ya que ahora no estoy tan sensible con la comida que no puedo comer, al menos por ahora.
¡Nos vemos la semana que viene!

Muack!




martes, 24 de abril de 2018

Pollo al limón

¡Buenas! Aquí estamos de nuevo, y después de un montón de recetas dulces, ya echaba de menos traeros un plato de los de todos los días. Hoy vengo con una manera riquísima de hacer pollo. Parece que en casa no hacemos más que comer pollo, y no es así, pero la verdad es que nos gusta mucho, se puede hacer de infinidad de maneras diferentes y además no es que sea la carne más cara del mercado... Así que hay que aprovechar ;)

Hoy vamos a preparar pollo asado pero con un punto especial, vamos a hacerlo al limón. Por qué no me sorprende que sea al limón... cuando a nosotras nos encanta este ingrediente jajaja. Vamos a por ello. Esta receta será para 4 personas, pero ya sabéis que añadiendo o quitando proporcionalmente podemos varias los comensales.

INGREDIENTES:

4 zancas de pollo
1 limón
2 cucharaditas de orégano
2 o 3 dientes de ajo troceados
1 cucharada de aceite de oliva
1 pizca de sal

PREPARACIÓN:

En un bol rallamos la cascara de un limón y después lo exprimimos. Añadimos el resto de ingredientes y removemos para que se integre todo bien. 
Hacemos unos pequeños cortes en la piel del pollo para que penetre bien el sabor  y lo ponemos en una fuente apta para horno. Lo rociamos con el marinado que acabamos de hacer. Con las manos bien limpias masajeamos el pollo haciendo que se impregne bien.
Tapamos con papel transparente y dejamos reposar un mínimo de 30 minutos. Así el pollo absorverá todos los sabores y estará mucho más sabroso.
Ahora es el momento de llevarlo al horno. Colocamos las zancas con la piel hacia abajo y tapamos la fuente con papel de plata. Horneamos durante 20 minutos a 220ºC.
Transcurrido el tiempo le damos la vuelta a las zancas y rociamos con la salsa. Bajamos la temperatura a 200ºC y lo volvemos a meter al horno durante 30 minutos, pero esta vez sin tapar.

Durante estos 30 minutos vamos a ir rociando con la salsa, para que no quede seco, cada 10 minutos más o menos. Así también iremos viendo el punto de cocción. Lo tendremos vigilado para que no se nos pase.
Finalmente, cuando esté listo no nos quedará nada más que disfrutar. Podemos acompañarlo con patatas, ensalada, arroz... o que más nos guste o nos apetezca en ese momento. Ya sabéis que en mi caso nunca faltan las patatas, es algo que no podemos remediar.
Y bueno, que deciros de la salsa que queda... está buenísima. A mi me gusta desmenuzar todo el pollo y echarle un poco por encima. Queda super jugoso y sabroso. Y después toca mojar un poquito de pan, otra cosa que no puedo remediar jajaja.
Espero que disfrutéis de esta receta tan sencilla. Nos vemos la próxima semana.

Muack!




martes, 17 de abril de 2018

Tarta tendencia de 2018 (base de bizcocho)

Hace tiempo que quería publicar esta receta, pero por una razón u otra no lo he hecho hasta ahora. Estoy segura de que muchos de vosotros, por no decir todos, conocéis la tarta tendencia de este año. Si, esa que es en forma de letras o de número. Que yo sepa no tiene un nombre específico, pero lo que si se es quién fue su creadora. La idea original viene de una repostera israelí llamada Adi Klinghofer, que a través de su cuenta de Instagram (@adikosh123) enseñó al mundo sus creaciones originales y maravillosas, pero además decoradas de manera llamativa.

Para nuestro tercer aniversario me decidí a probar la tarta, pero me decanté por una versión diferente. Originalmente la base de esta tarta es de galleta, pero por gusto propio prefería hacerla de bizcocho. Definitivamente es una delicia, pero tendré que probar otras versiones. Hay quienes las hacen de galleta de vainilla, de galleta de almendra, hojaldre, masa quebrada... Las posibilidades son innumerables, y más si tenemos en cuenta el amplio abanico de rellenos que podemos utilizar, como crema de queso, nata, ganaché de chocolate, mousses... Y no nos olvidemos de la decoración, que es la reina del pastel. Podemos utilizar chocolatinas, chucherías, merengues, galletitas, macarons, flores, creaciones de fondant... Lo que más nos guste.

Hoy os voy a presentar mi versión, de bizcocho y una especie de nata con un poco de crema de queso para darle un toque más especial. 

Para el bizcocho pensé en hacer el mismo que utilizo para los brazos de gitano y troncos de navidad, ya que es fino y súper esponjoso. Para hacerlo necesitaremos lo siguiente:

INGREDIENTES:

4 huevos
120 gr. de harina
120 gr. de azúcar

PREPARACIÓN:

Comenzamos separando las yemas de las claras. En un bol montamos las claras a punto de nieve y hacia la mitad del proceso añadimos, sin dejar de batir, la mitad del azúcar.

En otro bol batimos el resto del azúcar con las yemas hasta que blanqueen un poco, esto quiere decir que será una mezcla de color naranja pálido y con un poco de aire.

Una vez que tenemos estos dos pasos hechos, agregamos un poco de las clara en la mezcla de yemas y azúcar y revolvemos. Así conseguiremos que las yemas tengan una textura más parecida a la de las claras y sea más fácil integrarlas. Ahora pasamos esta mezcla a las claras e integramos con movimientos envolvente para no perder el aire. Cuando lo tengamos añadimos la harina tamizada también con movimientos envolventes.
Pasamos a una bandeja de horno forrada con papel y alisamos la superficie. Horneamos con el horno precalentado a 180ºC entre 8 y 10 minutos. Como siempre digo, tenemos que estar pendientes para sacarlo en su momento y no se nos pase de cocción.
Cuando lo saquemos del horno esperamos un par de minutos para no quemarnos y procedemos a despegar el bizcocho. Para ello pondremos un papel de horno sobre el bizcocho y le daremos la vuelta. Con cuidado comenzaremos a despegar el papel que utilizamos en el horneado. Ahora dejamos enfriar por completo para poder montar la tarta.
Llega el momento de hacer el relleno. Será una mezcla de nata y crema de queso. Para que sea un poco más firme utilizaremos gelatina neutra, que no cambiará el sabor, pero hará que se mantenga la crema perfecta más tiempo. Para ello necesitaremos:

INGREDIENTES:

125 gr. de queso crema
80 gr. de azúcar glas
300 ml de nata (35% M.G.)
4 gr. de gelatina neutra en polvo
20 ml. de agua fría

PREPARACIÓN:

Comenzamos hidratando la gelatina, para ello vertemos el agua sobre los polvos y revolvemos con una cucharita. Dejamos reposar unos 10 minutos hasta que solidifique. Cuando haya pasado este tiempo metemos 15 segundo en el microondas a baja potencia para que se vuelva a derretir.
En un bol batimos el queso y la nata, ambos tienen que estar de la nevera, hasta que este casi montada. En este punto añadimos el azúcar glas tamizado y volvemos a batir un poco más, pero sin llegar a montar del todo.

Ahora vamos a integrar la gelatina. Como aun estará un poco caliente, cogeremos una cucharada de crema y la batiremos con la gelatina. Después añadiremos esto al resto de la crema. Así lo que hacemos es bajar la temperatura de la gelatina para que no nos corte la crema. Finalmente batimos unos minutos más hasta que la nata con el queso se monten.

Y por fin llegó el momento de montar la tarta. Para hacer la forma no necesitaremos unos moldes concretos. En mi caso lo que hago es imprimir la letra o numero que quiero utilizar del tamaño de un folio. Eso sí, tenemos que buscar uno que sea gordito para que la tarta tenga una buena base, como veis en la siguiente foto. A mi justo me quedo 1cm. más pequeña la base, pero lo arregle quitando medio centímetro de un lado de la "E".
Una vez la base cortada con cuidado, rellenaremos una manga con la crema y comenzaremos a hacer montoncito por toda la superficie. Intentad que sean de un tamaño parecido para que cuando pongamos la siguiente capa de bizcocho quede plana. Si no, aplastando un poco podemos rebajar el tamaño del relleno, y no os preocupéis si no queda perfecto estéticamente, ya que lo taparemos con el siguiente bizcocho.
Colocamos la segunda plancha de bizcocho y hacemos lo mismo que antes, hacer montoncitos de crema con la manga pastelera. En este caso tenemos que intentar que no nos quede muy "feo", pero de todos modos si pasa, siempre se podrá disimular con la decoración, que es el siguiente y último paso.

En mi caso voy a utilizar los merenguitos que os enseñé a hacer en el anterior post (pincha aquí para ver la receta), unas chucherías y unas bolitas y huevitos de chocolate. Pero ya sabéis que podéis utilizar lo que queráis.

Et voilá! Ya tenemos hecha nuestra tarta tendencia de este 2018. Parece complicada y después de este tostón que os he soltado parece que lleva una eternidad hacerla, pero en realidad no. Hacer el bizcocho es súper rápido y además se enfría también muy rápido, la crema se hace en un santiamén y finalmente el montaje tampoco es que sea muy largo.
No tenemos excusa para no probar esta tarta tan sencilla y, lo mejor de todo, preciosa. Es muy aparente y os aseguro que esta súper buena. En mi caso no lo añado almíbar al bizcocho porque me parece que la crema ya le da jugosidad (y lleva bastante crema), pero si queréis podéis emborrachar un poco los bizcochos.

Otra cosa que quería comentaros es que estas cantidades sirven para hacer un solo número o letra, como en mi caso que hice una "E". Si queréis hacer más es simplemente duplicar o triplicar las cantidades. En mi caso hice una plancha de bizcocho de donde saqué las dos letras para las capas, y con los recortes podéis montar pequeños pastelitos o simplemente usarlos para desayunar mojándolos en el café. No desaprovechemos nada :)

Tras esta parrafada que espero que no os haya asustado me despido. Si os animáis a probar la tarta me encantaría que nos lo enseñéis etiquetándonos ya sea en Facebook como en Instagram. Ahora sí, nos vemos la semana que viene, que ya toca otra cosa que no sea un postre, ¿no creéis?
¡Feliz martes!

Muack!