martes, 25 de abril de 2017

Reto Alfabeto Dulce XVIII: "Dofre" con sirope de limón

¡Buenos días! Hoy es martes y además día 25, lo que significa que venimos con una receta para el Reto Alfabeto Dulce. 

Este mes han salido unos ingredientes un poco raros: donuts, si si, como ingrediente no como receta, y limón. La verdad que desde el momento en el que supimos los ingredientes empezamos a darle vueltas y vueltas a ver que podíamos hacer y al final vino mi madre con la idea. Normal... le encantan los donuts y el limón... Así que ya que será la catadora oficial decidimos hacer algo que le apeteciese a ella. 

Como veis en el titulo vamos a hacer "dofres", pero os preguntareis que qué es esa cosa tan rara. Pues es el nombre que le hemos dado a los donuts metidos en una gofrera. Ya lo habíamos probado antes, bueno mi madre ya lo había probado jajaja, y la verdad que quedan super ricos. Y para acompañar a los "dofres" pondremos unas bolitas de sorbete de limón y un poco de sirope de limón también. Como prácticamente casi todo lo podemos encontrar en el supermercado, el sirope de limón hemos decidido hacerlo casero.

Así que, para esta receta, necesitaremos tantos donuts como "dofres" queramos preparar, una tarrina de sorbete de limón o helado de limón, lo que más os guste, y el sirope que haremos a continuación:

INGREDIENTES:

El zumo de tres limones
La ralladura de dos limones
225 gr. de azúcar
75 ml. de agua

PREPARACIÓN:

En un cazo ponemos el agua y el azúcar como si fuésemos a preparar un almíbar. Dejamos que el azúcar se disuelva a fuego medio, que puede llevarnos un ratito revolviendo de vez en cuando para que no se caramelice. 

Cuando empiece a hervir el almíbar será el momento de añadir la ralladura de limón. Para que suelte todo su sabor dejamos que hierva durante unos 5 minutos. Después retiramos el cazo del fuego, añadimos el zumo y lo integramos con la mezcla.

Lo vertemos en recipiente para dejarlo enfriar, pasándolo antes por un colador para quitar los restos de la ralladura y la pulpa de los limones.

Lo ideal es dejar macerar el sirope un día, pero si sois un poco impacientes, como yo, hay que dejarlo al menos enfriar antes de tomarlo. 

En esta ocasión hemos intentado preparar poca cantidad para que no nos sobrase demasiado (aun así ha sobrado...) pero si quisiésemos almacenarlo tendríamos que guardarlo en botes de cristal.

Una vez que tenemos el sirope listo y ha reposado, o al menos enfriado, podemos comenzar a montar la receta.

Ponemos un donut en la gofrera hasta que quede tostado. No tarda mucho ya que el azúcar calienta muy rápido. Por esta misma razón tenemos que tener cuidado de no quemarnos al quitarlo de la gofrera y esperar un poco antes de comerlo.





















Cuando ya no esté que arde ponemos unas bolitas de sorbete de limón y decoramos con el sirope. Ya tenemos un postre o merienda diferente para un día que nos apetezca experimentar un poquito.


¡Aaaah! y que se me olvidaba... Es muy importante que lavemos los limones bien, ya que como vamos a utilizar la cascara no queremos que tenga ningún producto que pueda ser perjudicial para nosotros. Podría parecer un paso un poco tonto pero no hay que saltárselo. Y yo... que qué cabeza tengo que casi se me olvida decirlo, pero si lo hice, en el momento en el que me puse a preparar los ingredientes ;)

¿Qué os parece este invento? ¿Os animáis a probarlo? La verdad que choca un poco, al menos a mi, pero una vez que lo he probado puedo decir que está muy rico :D


¡Feliz martes y feliz reto!

martes, 18 de abril de 2017

Boroña, borona, boroñu...

¡Hola Hola!! Hoy os traigo una recetina típica de mi zona en estas fechas. Tras acabar la Semana Santa, para celebrar que se ha acabado la vigilia, los asturianos lo celebramos con una buena borona (o boroña o boroñu dependiendo de la casa). Así que aprovechando que era martes y teníamos ganas de ella aquí tenéis la mía ¡recién sacada del horno!

Ingredientes para seis persona (todas de poco comer 😉):

2 kg. de harina
2 puñados de harina de trigo (no es imprescindible pero así liga mejor)
6 chorizos
1 trozo de carne
3 costillas picadas
2 trozos de tocino ibérico
1 pizca de sal

Preparación:

Ponemos a hervir agua con una pizca de sal. Hacemos un volcán con la harina de maíz y el puñado de harina de trigo. Le añadimos el agua, cuanto más caliente este el agua mejor nos quedará la masa. Yo amaso con ayuda de la amasadora así que se la hecho hirviendo, pero si lo vais a amasar a mano tened en cuenta que ¡QUEMA! 

Los ingredientes se amasan igual que si fuese cualquier pan u otra masa. No queda tan compacto y unido como cuando se trabaja con harina de trigo, y al tacto es ligeramente más áspero. Aunque la masa no necesita leudar siempre le viene bien un pequeño reposo.

Una vez que tenemos la masa hecha vamos a darle forma, en una olla (o cualquier cosa que os sirva de molde) ponemos berzas (o en su defecto papel de horno, pues es solo para protegerla un poco del calor) y vamos colocando la masa.

En este punto debo hacer una aclaración, la borona al ser comida de abuela depende de cada casa y cada zona. En mi caso la familia de mi padre hace una que nada tiene que ver con la de la familia de mi madre pues son de zonas distintas de Asturias. Las fotos son de la de la familia paterna pero os contaré la forma de hacer las dos. Hasta aquí son iguales, la masa es la misma para todos.

Si quieres hacerla como en la zona central de Asturias, pones toda la masa en el molde y le haces un agujero en medio donde meteremos todo el "compangu" (vamos la carne) y con la masa que hemos sacado del agujero haremos la tapa. De manera que la forma de comerlo sera destapar e ir cortando trozos de la masa (de la tapa y los bordes) y coger el compangu de dentro de la borona (cada uno lo que le apetezca).



Si queréis hacer la de la zona oriental, deberéis ir poniendo capas de masa donde iréis incrustando el tocino y el chorizo, de manera que la forma de comerlo será cortándolo cual bizcocho y en cada trozo irá incrustado el compangu correspondiente. 

Una vez que la tenemos hecha solo queda hornearla, es importante que recordéis que las boronas son de una época donde no había "potentes hornos" y la gente cocinaba en el llar, así que debe hacerse a fuego muy lento, yo he tenido la mía en el horno cinco horas a unos 140 grados. Es importante que controléis su cocción mucho, pues si esta menos tiempo os saldrá la masa cruda y si por el contrario os excedéis quedara como una autentica piedra. Para saber si esta en su punto, con una varilla la pincháis y si sale limpia podéis sacarla del horno.






Feliz martes!


martes, 11 de abril de 2017

Torrijas de leche

¡Semana Santa otra vez! Y de nuevo vacaciones, los niños corriendo por casa, la familia de visita y "¡oh dios! ¿qué hacemos para merendar?". Pues os traemos la solución, unas tradicionales torrijas, de esas que nos hacia la abuela cuando éramos pequeños💓. Se hacen super rápido y solo necesitamos el pan sobrante del día anterior.

Ingredientes (para siete torrijas)

1 trozo de pan del día anterior
1/4 l de leche
2 huevos
2 cucharadas de harina
1 limón
1 rama de canela
1/2 vaso de aceite de oliva
1 cucharada de azúcar
1/4 de cucharadita de canela en polvo

Preparación

Ponemos la leche en un cazo. Limpiamos el limón, y con un cuchillo cortamos un trozo de la corteza (es importante quitarle lo blanco pues si no amargará) y lo añadimos junto con la rama de canela. Lo llevamos a fuego lento durante unos 5 minutos aproximadamente. 

Cortamos el pan en rodajas oblicuas (en diagonal) de 2-3 centímetros de grosor y las colocamos en un plato con la leche, hasta que se empapen bien. Ponemos la harina en un plato. Cascamos los huevos en un cuenco y los batimos bien. 

Sacamos las rodajas de pan de la leche, les quitamos el exceso de esta y las pasamos por harina y huevo.

                                     
Calentamos una sartén con el aceite y freímos las torrijas, un minuto por cada lado, hasta que se doren. Las pasamos a un plato forrado con papel absorbente de cocina para que escurran el aceite.

                         
Mezclamos el azúcar con la canela en polvo y espolvoreamos.



¡Feliz martes!

martes, 4 de abril de 2017

D'oh! nuts! mmmm Donuts!

Hola!! Primer martes de abril y como habréis visto en nuestras RRSS estamos llenas de novedades! La primera y más evidente es que tenemos nuestro propio dominio :) Desde hace unos pocos días podéis ver todas nuestras recetas desde www.sugarwithlemon.com. La segunda es que hemos empezado a trabajar con Dime la receta y estamos super contentas.

La receta de hoy encantaría hasta a Homer Simpson 


¡Si, vamos a hacer DONUTS!

Resultado de imagen de homer donuts


Ingredientes

Masa madre:
110 gr. de harina de fuerza (w>200)
9 gr. de levadura fresca
250 ml. de leche aromatizada con naranja

Masa final:

280 gr. de harina de fuerza
140 ml de leche
1 huevo (L)
50 gr. de azúcar.
2 cucharadas de miel
1 pizca de sal
50 gr. de mantequilla a punto pomada

Glaseado:

5 cucharadas de azúcar glas
2 o 3 cucharadas de leche
2 cucharaditas de vainilla


Preparación:

Comenzamos preparando la leche aromatizada. Para ello ponemos  la leche en un cazo con la piel de una naranja (debemos quitarle todo lo blanco porque si no amargará). Llevamos a ebullición, apagamos el fuego, cubrimos para dejar que se infusione y entibie.

Cuando la leche esté entibiada, esto es que no supere en ningún caso los 35ºC, colamos y reservamos. Cuando haya templado añadimos la levadura.

Una vez que tenemos la leche podemos preparar la masa madre, para ello mezclamos en un bol la harina y la leche hasta obtener una masa homogénea. Cubrimos y mantenemos a temperatura ambiente hasta que esté llena de burbujas y bien activada. 

Una vez que tenemos lista la masa madre podemos pasar a preparar la masa final. En un bol grande mezclamos la harina, el azúcar y la sal. Añadimos la leche restante, la masa madre y la miel. Con la amasadora a velocidad mínima, empezamos a amasar, añadimos esta mezcla a la de harina. A continuación añadimos el huevo. Mezclamos bien durante 1 minuto hasta obtener una masa lo más homogénea posible. La masa madre debe quedar bien ligada. Luego sin dejar de amasar vamos añadiendo pedacito a pedacito la mantequilla y amasamos hasta obtener una masa brillante y lisa que se despegue totalmente del vaso amasador. Unos 8-10 minutos. En este momento la masa debe pasar la prueba de la membrana*. Sino amasar un par de minutos más. 


*Prueba de la membrana: Consiste en coger un pedazo de masa y estirarlo. Debe ir afinándose sin romperse, recordándonos a la membrana de un tambor en tensión (ver imagen).


Dejamos reposar la masa hasta que duplique o incluso triplique su tamaño.


Una vez que la masa ha leudado, procedemos a amasarla de nuevo para sacarle todo el aire. Es importante que no le quede aire a la masa pues en caso contrario cuando queramos que suba al hacer los donuts no podrá.


Una vez que le hemos sacado todo el aire, estiramos la masa con un rodillo hasta tener una lámina de un cm. más o menos y procedemos a cortar nuestros donuts bien sea con un molde para donuts o con dos vasos de diferentes diámetro (este ha sido mi método, porque aunque tengo un cortador para donuts no se que he hecho con el T_T)


Una vez que hayamos cortado los donuts los pondremos en una bandeja de horno (previamente enharinada para evitar que se peguen a la bandeja) y los dejaremos en el horno (calentado previamente a unos 40º ) durante una hora para que crezcan.

Una vez pasado este tiempo procedemos a freírlos, deberemos usar una sartén honda con suficiente aceite para evitar que al freírlos toquen el fondo, yo los he frito en aceite de oliva aunque es cierto que se nota el saborcillo del aceite, si no os gusta el regusto que deja os recomienda que los hagáis en aceite de girasol que no da tanto sabor. Se hacen muy rápido así que debéis estar pendientes y mi consejo es que vayáis uno a uno, pues enseguida se nos pasan de un bonito dorado a un vacaciones en Cuba (color tostado) 😉. Una vez fritos, los dejaremos reposar sobre un papel absorbente para quitarles el aceite y poder glasearlos.


Llegados a este punto prepararemos la glasa. Mezclamos la leche, el azúcar y la esencia de vainilla en un bol y removemos hasta que no tengamos grumos. Ahora deberéis pensar si queréis teñir los donuts de colores o simplemente los glaseareis en blanco. Si es asi, solo os queda mojarlos en la glasa y dejar escurrir sobre una rejilla. Si por el contrario, como yo, queréis darles un toque de color, deberéis teñir con colorante alimenticio la glasa. Yo los he hecho todos en honor a Homer rosas (bueno más bien rojo porque era la primera vez que usaba el colorante de Wilton y olvidé lo potente que es 
😟), y luego exactamente lo mismo, bañamos nuestros donuts en la glasa teñida. Una vez hecho esto si queréis añadir algún topping (como los fideos de colores) debéis hacerlo cuando la glasa aun esta húmeda pues sino, no se pegaran. 





¡Que tengáis un martes redondo!


martes, 28 de marzo de 2017

Wobbly cheesecake

¡Buenas! Un nuevo martes y con ello una nueva receta. La receta de hoy hace mucho que la quería hacer, pero desde diciembre se ha convertido en una idea obsesiva que me persigue a todas horas. ¿Porque desde diciembre? En diciembre hicimos escala en Japón, para ser exactos en Mizushima e Iwakuni y me regalaron unos bollitos típicos de allí Os juro que nunca había comido un bizcocho tan esponjoso y aireado. Así que el Woobly cheescake se convirtió en mi obsesión, desde entonces ni se la de vídeos y blogs que he visitado comparando esta receta, por eso debía ser la que hiciera a mi vuelta. ¡Y aquí esta! Lo cierto es que la receta no podía ser mas sencilla, aunque tiene un pequeño secreto que en nada os desvelaré. Pero sin más preámbulos vamos a la receta:


INGREDIENTES:

50 gr. de mantequilla
250 gr. de queso crema
100 ml.  leche
6 huevos
60 gr. harina 
20 gr. maizena
1 limon
1 cucharada de extracto de vainilla.
140 gramos de azucar normal.


PREPARACIÓN:

Lo primero que haremos es precalentar el horno a 170ºC, por arriba y por abajo (como ya sabéis cada horno es un mundo y si vuestro horno es muy potente o por el contrario un poco lento deberéis ajustar estos datos al vuestro).

En un recipiente apto para el baño María ponemos la leche, la mantequilla y el queso. Lo ponemos al baño María mientras revolvemos sin parar asegurándonos de que se mezclan todos los ingredientes y no nos queda ningún grumo. Cuando tenemos una crema lisa y sin grumos, lo dejamos reposar hasta que enfrié. 

Separamos las yemas de las claras.

En un bol batimos las yemas con el zumo de limón, la vainilla y la ralladura de limón hasta que estén esponjosas. 

Tamizamos las harinas, y se las añadimos a la mezcla de las yemas poco a poco, mientras mezclamos con la batidora eléctrica evitando que nos queden grumos. 

Una vez que la crema de queso este fría la añadimos a las yemas. Es importante que este fría porque sino las yemas se nos cuajarían.

Ahora deberemos montar las claras que teníamos reservadas. Para ello es importante que estén a temperatura ambiente y que el bol que vayamos a usar este completamente limpio y seco. Una vez que las claras empiecen a subir vamos añadiendo el azúcar poco a poco.

Mezclamos el merengue con la mezcla de yemas. Para ello, echamos primero una cucharada de merengue en la mezcla de yemas y removemos para igualar texturas. Después, vamos añadiendo el merengue a cucharadas y lo mezclamos con unas varillas y movimientos envolventes para que no se baje.

Ponemos el molde en nuestra bandeja con agua y lo introducimos en el horno al baño María durante una hora. 

¡Y aquí viene el truco del almendruco! Como habréis observado esta receta se parece a un suflé, por eso es muy importante que lo dejéis enfriar sin sacarlo del horno para evitar que se baje.

Una vez listo podéis decorarlo con azúcar glas o con frutos rojos (según gustos)


¡Feliz martes!


sábado, 25 de marzo de 2017

Reto Alfabeto dulce XVII: Helado de yogur con galleta y sirope de mandarina


¡Hola hola! ¡He vuelto! Como sabéis llevo el último medio año embarcada y alejada de mis amados fogones, aunque Sofia los ha cuidado de maravilla.  

Cuando se escogieron los ingredientes yo estaba por Luisiana, navegando por el Missisippi y pasando un montón de calor (chincha rabiña que yo este año no he tenido invierno y no podía pasar sin decirlo). De aquella ya suponíamos que yo estaría aquí en la fecha del reto así que me puse a pensar recetas y claro a 26 graditos lo que más me apetecía era un rico helado; lo que no contaba es que al volver a Invernalia estaría granizando.... Aun así me había quedado con las ganas del helado y ademas después de tantos meses lejos me sentía un poco oxidada y tampoco me apetecía arriesgarme con algo muy complicado. Y menos  mal que no me metí en camisa de once varas, porque al final la lié gorda jajaaja cuando ya tenia la receta hecha y estaba recogiendo todo, se me calló el bol donde había vertido el sirope y he manchado hasta las cortinas, al final me he pasado más tiempo limpiando que cocinando xD. Pero bueno que no me enrollo más y os dejo con mi heladito.

Helado de yogur

Ingredientes:

4 yogures griegos
30g de miel
1 cucharada de extracto de vainilla

Preparación:

Vertemos los yogures sacando el exceso de suero si lo tuviesen, la miel y la cucharada de vainilla en un bol y mezclamos. Removemos con unas varillas hasta obtener una crema ligera y homogénea. 

Para hacer este helado a mano debemos remover cada cierto tiempo la mezcla ya en el congelador. Sino simplemente verterlo en la heladora y dejar que se haga durante unos 20 minutos. Una vez listo lo tapamos con papel de horno y cerramos bien el tuper.

Sirope de mandarina

Ingredientes:

4 mandarinas.
6 cucharadas de azúcar
Un chorrito de limón
Un chorrito de agua
Una cucharada de maicena

Preparación:

Pelamos las mandarinas con cuidado de quitarle todos los hilitos blancos que se quedan en los gajos, porque sino amargará (salvo que ese sea el efecto que buscáis claro esta). Una vez pelados, se ponen en un cazo con el agua, el azúcar y un chorrito de limón y se le da un hervor. Una vez hervido, lo batimos para crear una salsa homogénea y después lo pasamos por un colador de malla fina para evitar que queden restos de piel. Hecho esto volvemos a cocerlo añadiendo ahora la maicena para que engorde, lo cocéis hasta conseguir la textura de sirope.

Una vez que tenemos el helado y el sirope hecho solo queda servirlo. En un vaso ponemos la galleta (previamente molida) el helado y cubrimos con el sirope. Y ya solo queda mi paso preferido ¡Comérnoslo!



¡Feliz sábado!

martes, 21 de marzo de 2017

Pasta con chorizo

¡Buenos días de martes! Que rápido se pasa la semana.

Hoy tenemos la comida preparada, la semana pasada era el desayuno pero hoy ya tocaba algo salado y que reponga fuerzas para seguir la semana. Es uno de esos platos sencillos y rápidos que nos sirve para salir de un apuro cuando no sabemos que preparar para comer y además no tenemos mucho tiempo. Además los ingredientes son muy sencillos. 

La pasta con chorizo es una de mis favoritas, y no porque sea una loca del chorizo. Bueno... en realidad si es por eso. Pero además es que tiene muchísimo sabor y es una manera diferente tanto de comer la pasta como el chorizo. 

¿Queréis saber como lo preparamos en mi casa? Pues aquí os dejo la receta.

INGREDIENTES:
Pasta (la que más nos apetezca)
1 chorizo
Salsa de tomate
Aceite de oliva

PREPARACIÓN

Como veis en los ingredientes no he puesto cantidades, a parte del chorizo. Esta vez yo lo hice para cuatro personas, pero si lo hiciese para dos posiblemente también usaría un chorizo porque después me queda rondando por la nevera medio y no se cuando lo volveré a utilizar. Así que prefiero que tenga mucho chorizo, más bien, me encanta que tenga mucho chorizo.

Como es habitual en mi casa, la salsa de tomate es casera. Pinchando aquí tenéis el link a la receta. 


Comenzamos entonces cociendo la pasta según indique el paquete. No se muy bien medir las cantidades así que voy a ojo, y prefiero pasarme a quedarme corta.


Una vez que tenemos y la pasta hecha y el tomate también listo si es que lo hemos hecho el mismo día, empezamos a hacer la receta en sí.

Quitamos la piel y cortamos un chorizo en trocitos no muy pequeños, para que los podamos pinchar fácilmente. En la misma cacerola donde cocimos la pasta ponemos un poco de aceite y freímos el chorizo. Cuando lo tengamos como nos gusta añadimos la pasta escurrida y la salteamos para que se impregne de todo el sabor. Finalmente añadimos la salsa de tomate que necesite.





Y así de fácil tenemos la comida lista. Es rápido para preparar un día que no tengamos mucho tiempo. Pero si por el contrario vamos con calma podemos pasarlo a una fuente de horno, cubrirlo con queso y gratinarlo. Así queda espectacular, pero bueno... ¿qué pasta no queda espectacular gratinada? Hoy lo preparamos rápidamente para salir del paso, ya que no sabíamos muy bien que preparar para la comida, así que el truquito del gratinado tendrá que esperar hasta la próxima vez. Pero esto no me libra de ponerle un montón de parmesano en polvo porque me vuelve loca. Hay veces que pienso que como queso con la pasta en vez de lo contrario. ¿A alguien más le pasa?

Hasta aquí la receta de hoy. ¿Os animáis a probarla? Sabéis que nos podéis mandar fotos de vuestras recetas o comentarios de como os quedan y si os gustan. A nosotras no hace mucha ilusión saber esas cositas.


¡Hasta la semana que viene! :D